Una empresa que pierde millones de dólares, con un modelo amenazado por los rivales y que hasta ahora no ha conseguido internacionalizarse quizás no le atraiga para invertir. Wall Street discrepa. Pinterest dió este jueves el salto a bolsa y confirmó el apetito de los inversores por las empresas tecnológicas y digitales. Las acciones de la red social de imágenes de manualidades y belleza, entre otros hobbies, subieron hasta un 30%, desde los 19 dólares por título a los que salía, catapultando su valor de mercado a los 16.000 millones de dólares, 14.000 millones en euros. El salto fue más espectacular para la compañía de videoconferencias Zoom Video, que también debutaba y que quedó en un segundo plano, pese a que movió cifras muy similares y ganó un 80%.





Los parquets tienen sed de tecnología. Todos quieren entrar en el próximo Amazon, Netflix o Facebook. Y todo lo que salga a bolsa, después de unos meses de sequía en el sector, puede serlo. Ya sea Lyft, de transporte bajo demanda, que debutó hace unas semanas, la propia Pinterest o Uber, la esperadísima salida a bolsa que llegará en
un mes.

En el caso de Pinterest, la primera muestra de que había interés llegó incluso antes del toque de campana, ya que elevó el precio de salida desde el rango inicial. Pero el arranque con buen pie no esconde algunas sombras. De entrada, no genera beneficios. Perdió 182 millones en el 2017, 130 millones en 2017 y 63 millones en el 2018. Pero puede decir que sus ingresos se han disparado un 60% en cada año desdel 2016, hasta 755 millones; o que no es una excepción, ya que el año pasado el 80% de las salidas a bolsa en EE.UU. fueron de empresas con números rojos, según un estudio de la Universidad de Florida.

Los inversores apuestan por Pinterest, pues, por las expectativas. Quizás con demasiado ánimo. “No se pueden pagar unos precios tan altos como se están pagando. Es cierto que tiene un crecimiento potencial muy grande, pero estamos lejos de lo que algunos imaginan que puede ser”, analiza Jaume Puig, director general de GVC Gaesco Gestión. La red social aprovechará el dinero para ampliar fronteras. Lo necesita si quiere ser rentable y seguir creciendo, porque ahora tiene una dependencia tremenda de Estados Unidos. Su modelo se basa en los ingresos por publicidad, por lo que “la forma de incrementar la rentabilidad es incrementar clientes”, tanto de los que pagan por poner publicidad como de usuarios, explica Emili Vizuete, profesor de Empresa de la Universitat de Barcelona. Ahora tiene 265 millones de usuarios, el 66% mujeres.





Pero el crecimiento no es eterno. Netflix reconoció esta semana cierto agotamiento en su crecimiento de usuarios; Lyft se ha dejado casi un 25% desde su salida al mercado; y la todopoderosa Facebook vive altibajos conforme salen nuevos escándalos por los datos. Unos tropiezos que dejan aún más claro que el gran negocio en las salidas a bolsa es de los dueños de las empresas, que colocan a precios elevadísimos. En los últimos casos, en las semanas siguientes al debut llegan las caídas. En ese momento los más avispados ya han vendido, ávidos de nuevas oportunidades. El mercado agotará la racha de salidas bursátiles con Uber, con una valoración de hasta 100.000 millones. De nuevo, una empresa con cientos de millones en pérdidas. Con cifras tan altas, ¿se cuece una nueva burbuja puntocom? “Para justificar su valor tienen que crecer mucho. Ahora no veo ese valor”, afirma Puig, si bien rechaza cualquier similitud. De momento, que pase el siguiente.








Fuente: LA Vanguardia

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