Pedro Sánchez saluda al rey Felipe, a su llegada al Palacio de la Zarzuela. En vídeo, declaraciones de Sánchez. casa del rey | atlas

El Rey ha encargado este miércoles a Pedro Sánchez que se presente a la investidura para intentar ser elegido presidente del Gobierno, según ha anunciado la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, tras reunirse con el Monarca en el palacio de la Zarzuela. Un encargo que el líder socialista ha aceptado en una comparecencia posterior desde La Moncloa. Además, Sánchez ha anunciado que a partir del lunes se reunirá con Casado y Arrimadas y que la portavoz del PSOE, Adriana Lastra se va a reunir con el resto de los partidos políticos para intentar lograr el apoyo del máximo de grupos posibles.

El presidente en funciones ha informado también que desde este lunes va a llamar a todos los presidentes de la comunidades autónomas, incluido Quim Torra, para trasladarles «la necesidad de que haya un Gobierno cuanto antes». Sobre las negociaciones con ERC para alcanzar un acuerdo de investidura, el presidente en funciones se ha mostrado optimista pero no ha querido aventurar una fecha. «Las negociaciones tienen que ser discretas para que puedan llegar a buen puerto», ha asegurado.

Para que comiencen los trámites para fijar la fecha de la investidura, Batet debe ahora ponerse en contacto con Sánchez para saber cuándo el candidato socialista considera que tiene los apoyos necesarios para salir elegido, ya que el Gobierno en funciones anunció que el candidato socialista no se presentará a una investidura fallida como hizo el pasado mes de julio. En esa ocasión, el líder socialista decidió presentarse, aunque sabía que no tenía los apoyos, con el único objetivo de que se pusieran en marcha los plazos constitucionales para que se pudieran celebrar nuevas elecciones.

Sin embargo, tras los comicios del 10 de noviembre, Sánchez se apresuró a cerrar un acuerdo con Unidas Podemos para formar el primer Gobierno de coalición en España desde la Segunda República. Tras pactar con Pablo Iglesias, ahora los socialistas se centran en lograr la abstención de ERC para sacar la investidura adelante. La fórmula que ha elegido el presidente es una coalición con Unidas Podemos apoyada por el PNV, Más País y varios grupos pequeños y con la abstención de ERC. La fecha no está cerrada, pero todos los elementos que se conocen conducen hacia el acuerdo. ERC apunta más claramente a enero, pero el PSOE aún no quiere descartar la posibilidad de una investidura la última semana de diciembre.

PSOE y ERC, según fuentes de ambos partidos, están ya ultimando el punto central de la negociación, esto es, el “instrumento para encauzar el conflicto político sobre el futuro de Cataluña”. La reunión de este martes, la tercera oficial, esta vez en Barcelona —ha habido otras más discretas— fue de nuevo positiva, pero falta cerrar la fórmula para el diálogo y con ella la fecha de la investidura.

El equipo de Sánchez tiene todo listo para llevar a cabo la investidura cuanto antes. La semana del 16 ya está prácticamente descartada, porque para ERC es muy difícil tomar la decisión antes de saber qué sucede el próximo 19 en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea con Oriol Junqueras, que reclama que no se respetó su inmunidad de eurodiputado, y cómo se desarrolla el 21 su congreso. Pero el PSOE aún aspira a una investidura in extremis a partir del 27 de diciembre —con la última votación el lunes 30— para tener Gobierno antes de que acabe el año.

Las comparecencias de los grupos políticos que se han reunido estos días con el Rey no han dejado novedades en las posiciones de los partidos. Por la sala de prensa del Congreso de los Diputados han desfilado los líderes del PP, Vox, Podemos, Izquierda Unida y En Comú Podem, Junts per Catalunya y Ciudadanos. El PNV también ha acudido a La Zarzuela pero no ha comparecido después de la cita. El escenario, tras las declaraciones de todos ellos, sigue invariable: PP y Vox  votarán en contra, Junts descarta abstenerse ante el acuerdo de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, de la misma forma que Ciudadanos, que plantea una vía alternativa de acuerdo entre el PSOE, el PP y su partido, aunque ni socialistas ni populares han dado muestras de pretenderlo.

El portavoz de En Comú, Jaume Asens, se ha manifestado con la máxima gravedad para advertir a ERC de que cuanto más se retrase el acuerdo más se dificulta, y se acerca la llegada al poder de la derecha. “Cada día que pasa sin Gobierno es un día más que los enemigos del Gobierno se organizan. Es tiempo que gana la derecha y la extrema derecha. La competición descarnada y partidista entre Junts per Catalunya y ERC nos acerca al precipicio de Vox”, ha alertado Asens, que se ha confesado “preocupado” porque “los enemigos de este acuerdo son muchos y son poderosos”. En Comú Podem cree que si el acuerdo se retrasa a enero, la cercanía de un posible adelanto electoral en Cataluña puede alejar más un pacto entre ERC y el PSOE, por la competición electoral entre los partidos independentistas. Asens ha emplazado a la “responsabilidad” y al “sentido del pragmatismo» de ERC.

En línea con la alianza catalana de Podemos, el líder de IU, Alberto Garzón, ha lanzado un aviso a los independentistas: “Un Gobierno de derechas lo único que haría sería ahondar en el problema territorial y social. Este Gobierno es el único posible para resolver estos problemas de largo arraigo, y que no podemos abordarlos con ingenuidad”. El dirigente de IU ha evitado, a diferencia de Asens, presionar con los tiempos. Ve con “optimismo” las negociaciones de los socialistas y republicanos, y pide tener “paciencia” sobre estos contactos.




Fuente: El Pais

A %d blogueros les gusta esto: