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Pedro Duque: “Dame 700 millones y te diré cuántos científicos pueden regresar a España” | Ciencia


Pedro Duque, ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, acaba de estrenar despacho y lo ha personalizado con fotos, diplomas aeroespaciales y réplicas de cohetes y satélites. Solo le falta una vitrina para mostrar alguna vestimenta de su vida de astronauta: la escafandra de uno de sus dos vuelos y unos guantes. El miércoles, Duque (Madrid, 1963) durmió en un avión volviendo de Guatemala, acudió al Congreso, leyó un fragmento de la Constitución, asistió a una reunión con su gabinete y remató el día recibiendo a este diario. Parece, sin embargo, acostumbrado a estos maratones. El momento en que ha concentrado una mayor atención en estos meses como ministro ha sido cuando tuvo que dar explicaciones por la creación de una empresa en 2005 para gestionar sus viviendas. “Después de ver los resultados, si nos lo hubieran explicado bien, igual nos hubiéramos ahorrado pagar tantos impuestos. No lo recomiendo”, asegura Duque, que no contempla aportar más documentos que prueben su versión de lo sucedido. “Ya está bien, no hace falta dar más pábulo a estas cosas”.

Pregunta. ¿Se arrepiente de haber entrado en política?

Respuesta. No, porque veo que hay muchas cosas que se pueden cambiar. Muchas medidas que se pueden tomar. Hay un equipo muy entusiasta que ha entrado conmigo, que ha llegado desde abajo sabiendo qué es lo que hace falta. Cada día nos vemos con gente que hacía años que no se reunía con ningún representante de este nivel y eso hace ilusión.

P. ¿Qué papel tuvo en el pacto presupuestario con Podemos?

La gente tiene que saber cuánto recibirá de beca antes de la matrícula

R. Participamos de forma bastante directa en las negociaciones sobre ciencia, pero las cantidades globales las llevaba el Ministerio de Hacienda.

P. ¿Sabía que el 45% de los 273 millones de euros adicionales acordados por el Gobierno y Podemos para ciencia son préstamos? El PSOE se comprometió a no inflar estas partidas que luego no se gastan en investigación pública, un truco que ya usaba el PP para inflar la inversión en ciencia.

R. En lo que hablamos no entraban los créditos. Mi aspiración es no juntar las partidas en las que el Gobierno inyecta dinero y las otras en las que presta dinero. Me gustaría que a partir de ahora hablemos de estos números por separado. El problema es que en el pasado se han sumado los créditos con las subvenciones, y de ahí se saca el porcentaje de incremento. Esa parte del acuerdo se podría haber hecho mejor, es cierto.

P. ¿Les puede decir a los científicos que antes de Navidad ya no habrá interventores de Hacienda en los centros de investigación, como llevan meses reclamando?

R. De ninguna manera. Los interventores tienen que estar ahí. Pero antes de fin de año tendremos una medida para eliminar la fiscalización previa y pasar a un control financiero permanente. Esto se incluye en un paquete de medidas urgentes para la ciencia. No podemos quitar trabas sin garantizar un control del gasto público.

P. ¿Qué más medidas incluirá ese paquete?

R. Garantiza que las transferencias entre la Agencia Estatal de Investigación y los organismos de investigación no se consideran subvención, lo que es más sencillo para todos sin merma en el control del gasto público. Habrá exenciones a la ley de contratos públicos para poder seleccionar, por ejemplo, el tipo de aparato que necesita comprarse. Se eliminarán las dificultades para pagar las cuotas a organismos internacionales. Será un decreto ley, porque modificará en algunos pequeños aspectos algunas leyes.

P. En su acuerdo con Podemos prometen más becas y un reparto que favorezca la excelencia académica. ¿Cómo se articulará?

R. Tenemos que concretar las medidas en un comité con el Ministerio de Educación, porque hay un presupuesto conjunto para todas las becas. La idea es mejorar la equidad en el acceso a la universidad, que no se pierdan talentos por falta de dinero. Si se aprueban los Presupuestos, habrá dinero y se hablará con todo el mundo.

P. Con el exministro José Ignacio Wert los alumnos no sabían cuánto iban a recibir.

R. Estuve hablando con la persona que hizo la fórmula y tenía una hojita de cálculo que no parecía nada complicada. Se pasó de una partida aparentemente infinita, a otra que era finita, en la que lo que le tocaba a cada uno dependía de cuántas personas pidieran la beca.

Antes de fin de año tendremos una medida de eliminación de la fiscalización previa

P. Un 30% de los estudiantes se quedó sin beca. Las nuevas también son finitas si se suma a lo que había 536 millones.

R. No sé cómo se va a hacer finalmente eso. Los Presupuestos se pueden hacer con posibilidad de crecimiento, pero eso son técnicas de Hacienda que yo no entiendo. Sabemos que la gente tiene que saber cuánto recibirá de beca antes de hacer la matrícula. También sabemos que es necesario que las convocatorias competitivas de ciencia sean siempre en el mismo mes. No nos achantamos. Estamos trabajando en el 100% de las cosas, aunque no todas podremos resolverlas.

P. ¿También los préstamos ICO para hacer un máster? Muchos afectados dicen que están entrando en listados de morosos.

R. Entiendo que ya nadie está recibiendo cartas de morosidad de los bancos desde hace dos o tres semanas. Hemos dado esa instrucción a las entidades bancarias. En poco tiempo, tendremos una cifra global del problema y veremos cómo se resuelve. [El ministerio precisa tras la entrevista que “la entidad financiera no está solicitando —a los estudiantes— el abono de comisión alguna, intereses o principal del préstamo”].

P. ¿Qué les dice a los científicos jóvenes sobre el futuro que les espera?

R. Hemos hecho un gran esfuerzo con este acuerdo de Presupuestos para que haya un aumento de los proyectos de investigación y las becas. Queda algo pendiente que no sé cómo vamos a conseguir en este clima de poco diálogo que hay en el Poder Legislativo, los famosos acuerdos por los cuales los presupuestos de I+D+i deberían crecer a un ritmo muy superior al que lo han hecho hasta ahora. Fue una proposición no de ley aprobada en el Congreso [en diciembre de 2013]. El Congreso de los Diputados es el que tiene que dar la cuantía, y de esa cuantía dependerá que más científicos tengan futuro. No podemos traer de vuelta a gente sin que tengan equipo, instalaciones, laboratorios. El país lo necesita. Yo puedo echar cálculos, si me dan 700 o 1.000 millones más al año sé cuánta gente puede regresar, pero primero necesito la financiación. Hay que llegar a un acuerdo. Era lo primero que quería hacer al llegar al Congreso, pero ahora es un poco difícil.

P. Los rectores piden más autonomía y después rendir todas las cuentas que se les pidan. ¿Está de acuerdo?

R. Sí, su autonomía está incluida en la Constitución, y nosotros respetamos muchísimo eso y estamos dispuestos a que aumente esa autonomía siempre que haya una corresponsabilidad. Queremos que las universidades tengan más flexibilidad en sus presupuestos, pero con un control sobre la eficiencia en ese uso. Ahí estamos alineados, luego el diablo está en los detalles.

Estamos trabajando con las universidades para que sean corresponsables de la calidad de sus títulos

P. ¿Cuál es su referente en este cambio en la gestión universitaria?

R. Estamos mirando otros países que han hecho estas reformas. Estuve con el ministro de Educación de Polonia, pero allí están empezando y no hay aún resultados. Luego está Portugal que lo abordó hace unos años. Hay que aumentar la autonomía, pero también la rendición de cuentas ante un ente de la sociedad que tiene que definirse todavía.

P. Existen mil filtros de auditorías, pero el Instituto de Derecho Público de la Universidad Rey Juan Carlos hizo lo que quiso 15 años. ¿Es un caso aislado?

R. Lo es. La gente ha ido buscando por todos lados si hay otro; y no lo hay. Una de las prioridades en las mesas de trabajo de la nueva ley es la de la certificación de títulos. Hay que acercar el control de calidad a la actividad, igual que se ha hecho toda la vida en la tecnología de los cohetes. Estamos trabajando con las universidades para que sean corresponsables de la calidad de sus títulos. Que no se ponga sobre los hombros de la Aneca (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación) todo el control, la agencia lo hace exhaustivamente, pero no llega a todos los sitios. Obviamente luego existe un control superior.

P. Los rectores se salen con la suya.

R. No sé si están encantados. También les vamos a revisar su sistema de calidad, como es lógico. Y lo tendrán que implantar también.

P. Los rectores piensan que se ha orquestado una campaña en contra de las universidades públicas aprovechando el escándalo de la Rey Juan Carlos.

R. Hombre, campaña… Esperemos que no haya gente tan tremendamente maliciosa, pero sí que ha habido una tendencia de la población a ver la universidad peor de lo que la veían antes. Eso lo estamos revirtiendo, en su globalidad es muy buena. Hay otros países con cuatro universidades buenísimas y el resto… creo que a ellos les ganamos. Hay que seguir diciendo que la universidad pública no tiene un problema generalizado de calidad. Que el caso de ese instituto, que tenía hasta cuentas propias, es aislado de verdad. Quizás si hablásemos menos de ello y sí de otras cosas…

P. ¿Como cuáles?

R. Hemos creado un nuevo sexenio de transferencia de conocimiento, el sexenio tecnológico que existía parece que no ha funcionado bien. Este es también para las ciencias sociales, para las humanidades. Ya está listo, en unas velocidades que me han sorprendido mucho, para la siguiente convocatoria de sexenios.

P. La juez instructora del caso máster dice que la Rey Juan Carlos “no ha ayudado en nada en el esclarecimiento de los delitos”. ¿Ha pedido explicaciones al rector?

R. He hablado [con Javier Ramos] amigablemente varias veces y también con el consejero de Madrid [Rafael van Grieken], que es quien debe hablar con él realmente. Y estamos de acuerdo en que hay que hacer más. Hay que aprender de lo que ha pasado para que haya corresponsabilidad en la calidad.

Sancionaremos a los charlatanes con la vergüenza

P. Los rectores de la pública consideran que las universidades privadas ni investigan ni innovan. ¿Está de acuerdo?

R. El tema es delicado y desde luego será parte de las conversaciones de la nueva ley de universidades. En este equipo creemos que es básico que la universidad tenga fortaleza en docencia, investigación y transferencia.

P. ¿En qué consistirá la estrategia contra las pseudociencias que ha anunciado su ministerio, habrá castigos más severos para los charlatanes?

R. Desde nuestro ministerio proporcionamos el conocimiento. Los castigos y medidas legislativas las tomará el Ministerio de Sanidad. El Instituto Carlos III va a realizar una evaluación científica de las diferentes áreas en las que se están haciendo promesas que no son válidas, y haremos un documento oficial como se ha hecho en Inglaterra, Australia, Canadá y otros países. En el mes de diciembre sacaremos una campaña para que la gente entienda lo que es ciencia y lo que no lo es. Nosotros podremos sancionar con la vergüenza. Si la gente tiene más conocimiento entenderá mejor que si una terapia no está en el Sistema Nacional de Salud, con el 99% de probabilidades es porque no funciona.

P. En 2004 usted escribió el prólogo de un libro sobre quiropráctica, que no tiene aval científico.

R. He cambiado totalmente de opinión. Mi madre era muy entusiasta de esto. Lo que hice fue contar que en mi experiencia sí que valía. Han pasado 14 años, he hablado con mucha más gente desde entonces y hace muchos años que sé que todos los beneficios que yo veía se obtienen mejor yendo al fisioterapeuta. No había leído lo suficiente sobre ello. Por eso hay que explicar bien estas cosas a la gente.

El Gobierno promociona los créditos a empresas

Si se consiguen sacar adelante los Presupuestos, el Ministerio de Ciencia pondrá en marcha en 2019 varias medidas para incentivar la inversión en I+D+i de las empresas, que en España contribuyen sustancialmente menos al esfuerzo global que en las principales economías europeas. El proyecto incluye la puesta en marcha de la Red Cervera con una convocatoria de “unos 20 millones de euros en subvenciones”, dice Duque. A eso se unen proyectos de transferencia con créditos con tramos no reembolsables por “unos 250 millones de euros”. Habrá también un programa para incorporar doctores a empresas y centros de excelencia por 20 millones de euros y programas de compra pública innovadora. “También habrá un fondo participado con el Fondo Europeo de Inversiones para que apalanquen los dineros del Gobierno de España. Habría entre 20 y 40 millones de euros para pruebas de concepto. Además, habrá un fondo compartido con fondos de inversión. Vamos a intentar por todos los medios que todos los créditos de los que podemos disponer lleguen a las industrias”, resalta Duque.




Fuente: El país

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