Tenía solo 16 años cuando Borja Martín, director de sastrería de Scalpers desde 2008, comenzó en el mundo de la confección a medida. Empezó como parte de un castigo por mal estudiante. “Todos los veranos me mandaban a barrer hilos y a planchar telas a El Corte Inglés de Pozuelo porque suspendía seis o siete asignaturas”, confiesa Martín. Lo que no se esperaban ni él ni sus padres es que de esos veranos privado de vacaciones en la playa surgiría una pasión que terminó convirtiéndose en su actual trabajo. Todavía recuerda el momento en el que descubrió que quería dedicarse a la confección a medida. “Un día llegue a casa y dije: ‘oye, papá, que yo lo que quiero es ser sastre’. Mi padre se quería morir”, bromea. Pero Borja Martín iba muy en serio, logró centrarse y acabó trabajando en una sastrería del barrio de Salamanca. “Tiempo después llegué a Scalpers con muchísimas ganas. Aquí me dieron la libertad que me faltaba, confían en mí y me dejan hacer lo que quiera. Lo que hacemos en nuestro taller es confección a medida pura y dura”.

Este proceso exclusivo, donde se escogen concienzudamente las pieles y las telas que van a confeccionarse, tiene mucho que ver con la forma en la que se seleccionan las cañas de azúcar con las que se elabora Ron Diplomático. “Tanto en sastrería como en coctelería, el producto se hace a medida del cliente en base a sus gustos y características”, explica Javier García Vicuña, Brand Ambassador de la marca de ron de origen venezolano.

Una vez más, Ron Diplomático pone en valor esta tradición artesana uniéndose a otros territorios creativos liderados por Maestros Artesanos como Borja Martín, con los que comparte sus valores esenciales: tradición, elaboración artesanal, materia prima y calidad. Y con su unión al servicio de Sastrería a medida de Scalpers descubre las similitudes entre el mundo del ron y la sastrería. Dos profesiones hechas desde el corazón.

La dedicación y el cuidado que caracteriza tanto la elaboración de un cóctel personalizado, más allá del clásico mojito, y de un traje a medida es precisamente lo que marca la diferencia entre un producto prefabricado y un producto diseñado en exclusiva para el cliente. Para celebrar esta sinergia, Ron Diplomático llevó a cabo el pasado 30 de mayo un taller de coctelería exclusiva cuya base eran los diferentes rones Diplomáticos. Durante el evento, los asistentes pudieron conocer las similitudes entre las dos marcas gracias a sus procesos de fabricación artesanal: la selección de las mejores materias primas para la elaboración de ambos productos y, sobre todo, la importancia del tiempo que se le dedica y el mimo con el que se cose y diseña en el caso del sastre y la adaptación al gusto del consumidor en la coctelería.

Durante este exclusivo encuentro, los invitados pudieron formar parte del proceso de elaboración de su propio cóctel gracias a las indicaciones de Javier García Vicuña, que descubrió que para hacer un cóctel resultón y gustoso no es necesario volverse loco con los ingredientes. “Basta con tener dos o tres y saber mezclarlos en función de lo que se busque en cada momento”, señala Vicuña.

Y así, con uniones como la de Scalpers, Ron Diplomático continúa con su puesta en marcha de una serie de encuentros en colaboración con diferentes marcas artesanales con el objetivo de seguir demostrando la relación entre mundos, a priori diferentes, pero con un mismo know how.

Y es que nada le va mejor a un traje hecho a medida que un cóctel diseñado en exclusiva atendiendo a los gustos del consumidor.

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Fuente: El país

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