La macrofiesta universitaria para 25.000 jóvenes prevista para el viernes en una pedanía a las afueras de Valencia no podrá celebrarse donde estaba previsto porque, según fuentes municipales, no cumple con los requisitos necesarios. La empresa organizadora del festival, conocido como paellas universitarias, se ha mostrado perpleja por la decisión municipal a tan solo unas horas del evento. 

El evento multitudinario es incompatible con la seguridad del tráfico ferroviario -pasa una línea de tren cerca-, con la huerta protegida que rodea el recinto al aire libre donde iban a darse cita miles de estudiantes universitarios, y además carece de estudio de contaminación acústica, concluyen los informes técnicos municipales.

La negativa del Ayuntamiento llega un día después de que la asociación de vecinos de La Punta, pedanía situada a kilómetros del centro de la capital valenciana, pidiera al juzgado de guardia que no permitiese el festival en su demarcación por los daños que ocasiona, ya que es una zona rodeada de huerta protegida. El presidente del colectivo vecinal comparó la afluencia de jóvenes con «una manada de búfalos».

La Punta ya albergó en los años 2015 y 2016 el macrobotellón y la experiencia no fue buena pues «sufrieron daños materiales en las cosechas, en los campos, daños en vehículos, en casas de la huerta, jardinería, orines y heces en vías públicas y en propiedades privadas», alegan los vecinos en la denuncia ante el juzgado. Los residentes temen además que la avalancha de jóvenes bloquease las vías de acceso a sus domicilios.

El Ayuntamiento de Valencia, visto el expediente, ha concluido que la multitudinaria fiesta –organizada antes de que los estudiantes se sumerjan en la temporada de exámenes–, que combina bebida, música y paellas, no reúne los requisitos necesarios para celebrarse. El presidente de la asociación vecinal, Vicente Romeu, se ha mostrado esperanzado con la suspensión, aunque no lo creerá hasta que el Ayuntamiento se la comunique por escrito.

Desde que se conoció el pasado lunes que este macrobotellón iba a celebrarse en la pedanía valenciana, la polémica ha ido in crescendo. Hasta el punto de que el alcalde de Valencia, Joan Ribó, recordó ayer que Montcada, que acogió las paellas universitarias en 2018, no ha querido volver a alojarlas esta edición por las quejas de los vecinos, por eso los promotores se dirigieron al Ayuntamiento de Valencia a pocos días del evento.

El Consistorio recuerda que las paellas universitarias son un evento privado, organizado, promovido y gestionado por una empresa ajena a la Administración. «Es responsabilidad de cualquier empresa vender entradas para un evento teniendo la certeza de que podrá celebrarlo y es la empresa de este evento privado la que tendrá que dar respuesta a las personas que compraron su entrada», concluyen.

Fuentes de la empresa organizadora han asegurado que se han enterado de la noticia por los medios de comunicación porque oficialmente el Ayuntamiento no les ha comunicado nada. «Somos los primeros sorprendidos y estamos perplejos», han dicho. «Todo el dispositivo está montado, así que vamos a ver cuales son las razones de esa denegación», concluyen.




Fuente: El país

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