Pasará lo que pase el domingo, pero Pablo Casado podrá decir esa frase que tanto le gusta de “por mi que no quede”. Y no quedará, porque el viernes cerró una campaña de quince días, en la que ha recorrido más de 15.000 kilómetros, pero que se añade a otros 150.000 kilómetros que el líder del PP ha hecho desde que fue elegido presidente de su partido, en julio pasado. Hoy, día de reflexión, toca descanso y familia, a la que ha visto más bien poco, aunque incluso en campaña ha procurado dormir en Madrid todas las noches y llevar a sus hijos al colegio antes de emprender la marcha de nuevo.





Y para descansar, Pablo Casado se ha ido al pueblo donde tanto él como su mujer se refugian cada vez que pueden y pasan partes de las vacaciones, Las navas del Marqués, en la provincia de Ávila. Un pueblo de poco más de 5.000 habitantes a 1.300 metros de altura, cerca de Cebreros, de donde era Adolfo Suárez, y en donde se encuentra a menudo con su hijo, del que es amigo desde hace años.

Ayer era día de reflexión, pero sobre todo un día de familia, quizá el que no ha tenido desde julio, porque ni siquiera en Semana Santa, cuando iba a parar su campaña el día de las procesiones, al final lo hizo. Había que seguir haciendo el esfuerzo e incluyó en su agenda varios actos políticos, para, de nuevo, que por él no quede.


Día familiar

Casado paseó con su mujer y sus hijos por el Lago Ducal de Las Navas del Marqués

Se pudo ver a Pablo Casado jugando con sus dos hijos y paseando por el Lago Ducal que hay a las afueras de la ciudad. Se trataba de no hacer nada, de pasar un día de ocio, pero Casado no sirve para estarse quieto, y al final ha introducido algo de político. Ha saludado al alcalde y se ha encontrado con la candidatura del PP por esta localidad a las elecciones municipales del 26 de mayo.

La reflexión no quiere decir que no haya cambiado impresiones con sus principales colaboradores sobre el cierre de campaña, donde le acompañaron sus padres, sus cinco hermanos y su mujer, y también sobre las perspectivas electorales y los últimos tracking que tiene el partido, que aunque no se pueden publicar siguen demostrándoles que todo está abierto.






Pablo Casado

Esta noche volverá a Madrid y mañana votará, junto a Isabel, su mujer, en el Colegio del Pilar de Madrid, en pleno Barrio de Salamanca, un colegio que ha tenido entre sus alumnos a importantes personalidades españolas, desde Leopoldo Calvo Sotelo a Javier Solana o Alfredo Pérez Rubalcaba, José María Aznar o Pío García Escudero.

Comerá en familia y sobre las ocho de la tarde acudirá a su despacho de la Planta séptima, donde seguirá el escrutinio, y antes el resultado de las encuestas a pie de urna junto con sus principales colaboradores, como el secretario general, Teodoro García Egea, y todos los vicesecretarios.








Fuente: LA Vanguardia

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