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El cineasta galo François Ozon reveló este viernes “presiones” de distinto tipo para que su película sobre un caso real de pederastia en la Iglesia francesa,
Grâce à Dieu,
no vea la luz o al menos su exhibición en salas francesas, prevista para el próximo 20 de febrero, se retrase más allá de la fecha del juicio contra el sacerdote acusado, el padre Bernard Preynat: un juicio que puede tardar meses en celebrarse.

De hecho, el abogado del padre Preynat ya viene reclamando esa postergación de la exhibición pública del filme hasta después del proceso judicial. El letrado invoca para ello el peligro que la película supondría para la “presunción de inocencia” de su cliente.





Pero Ozon habló además de otros ataques a su obra, sin mayor concreción, procedentes de responsables de instituciones o de ciudadanos corrientes que “no han visto la película”. Y el productor de la cinta, Nicolas Altmayer, señaló “dificultades financieras” para sacar el proyecto adelante; como ejemplo, Altmayer se refirió a la inesperada retirada del “financiador habitual” que en Francia es Canal plus.

Además, el rodaje de los interiores de Grâce à Dieu en templos y otras instalaciones eclesiales hubo de alejarse de Lyon y realizarse en Bélgica y Luxemburgo en vista de la nula cooperación de la Iglesia católica de aquella diócesis francesa.


Silencio roto

‘Grace à Dieu’ narra y explica los sufrimientos, el largo silencio y finalmente la decisión de hablar de los antiguos pupilos del padre Preynat

Grace à Dieu narra y explica con detalle los sufrimientos, el largo silencio y finalmente la decisión de hablar después de 30 años por parte de los antiguos boy scouts y ahora hombres y derechos que han sentado al padre Preynat ante un tribunal de justicia. Las víctimas desencadenantes del proceso fundaron hace cuatro años la asociación La palabra liberada, que sirvió para que muchos más abusados se animaran a hablar. En total se calcula que los afectados son unos setenta.

segunda





El largometraje, de dos horas y cuarto, explica el terror y la soledad que en su momento paralizaron a los chicos y los disuadieron de contar lo que el cura les había hecho. El guión, igualmente a cargo de Ozon, entra asimismo en los temores y actitudes timoratas que frenaron a algunos de los padres y limitaron la acción de los otros.

También cuenta cómo la llegada de sus propios hijos a la edad adolescente empujó al primero de los denunciantes a reflexionar; a inquirir al pederasta y a sus superiores, y, ante la falta de una respuesta satisfactoria de éstos, a sumarse a otras víctimas para recurrir a la justicia. La película se detiene en el apoyo crucial que las esposas y casi todos los padres ofrecieron y siguen prestando a los afectados.


Fin de la Omertá

Ozon está “encantado” de que el filme acabe con el tabú y la “Omertá” que todavía pesa sobre estos escándalos

Ozon dijo que no decidió escribir y rodar Grâce à Dieu por motivos políticos sino “ciudadanos”. La idea le surgió cuando descubrió la web de La palabra liberada, indicó. Pero ahora está “encantado” de que el filme abra o intensifique un debate necesario sobre el asunto de los abusos sexuales en el seno de la Iglesia y acabe con la Omertá que todavía pesa al respecto pese a cierto cambio de actitud del Vaticano bajo impulso del Papa Francisco.








Fuente: LA Vanguardia

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