La alfombra roja de los Oscars tiene sus propios unicornios, personajes excepcionales capaces de convertirse en tema de conversación gracias a un concepto del estilismo que linda con la performance. Le ocurrió, durante años, a Cher, aunque en una época en que también subía al escenario para presentar premios e incluso recogerlos. O a Helena Bonham-Carter, o a Lady Gaga, capaces de romper la hegemonía de los vestidos de princesa y los recogidos a lo Grace Kelly. El actor Billy Porter (Estados Unidos, 1969) ha logrado alcanzar esta categoría en apenas un par de años, los mismos que han transcurrido desde que se hizo célebre gracias a Pose, la serie de Ryan Murphy que reivindica la cultura ballroom de Nueva York de finales de los ochenta.

El modelo que ha elegido para la gala de los Oscar de 2020 –en la que, además, ejerce como reportero en la alfombra roja– tiene hasta nombre propio. Se llama Cupola y, como él mismo ha desvelado en sus redes sociales, es un diseño de costura hecho a medida por el inglés Giles Deacon. La parte superior es un top de plumas doradas sin mangas y con cuello alto. Pero la clave está en una enorme falda abullonada hecha a partir de un tejido estampado en tonos anaranjados con motivos clásicos y heráldicos, como un inmenso pañuelo clásico transformado en prenda con autonomía propia.

El actor, ya preparado, de camino a la gala de los Oscar 2020. Foto: Getty

Tal y como revelaba The New York Times en el mismo instante en que Porter pisaba la pasarela, el estampado está inspirado en el palacio de londinense Kensignton, actual residencia de los duques de Cambridge y un tesoro arquitectónico lleno de vestigios de la era georgiana. “Pensé que los Oscars son algo así como un acontecimiento de la realeza”, ha declarado el estilista de Porter, Samy Ratelle, al diario neoyorquino. Y decidió plantearle su idea a Deacon, un diseñador con una larga trayectoria en el mundo del lujo, compañero de clase de Alexander McQueen en la escuela Central Saint Martins y empleado posteriormente en firmas como Gucci y Bottega Veneta antes de crear su propia firma y ocupar brevemente la dirección creativa de Ungaro entre 2010 y 2011.

Deacon visitó el palacio y se inspiró en la decoración de la sala Cupola, que ahora ha transformado en una falda globo que ha lucido Porter en sus redes sociales momentos antes de pisar la alfombra roja de los Oscar. El resto del estilismo también tiene firma reconocible: la diseñadora Sandra Choi, directora creativa de la firma de zapatería de lujo Jimmy Choo, ha creado unas suntuosas botas doradas con tacón y plataforma que son todo un homenaje a la cultura drag que Porter reivindica en cada aparición pública. La joyería, basada en un empleo sin complejo del brillo y los tonos dorados, es de Atelier Swarovski e incorpora pulseras y brazaletes de diseño geométrico y sortijas con cristales púrpura. Un bolso de mano en forma de ala angelical llena de pedrería completa un estilismo inspirado en la realeza y concebido para reinar en una alfombra roja amplificada por el efecto de las redes sociales. También por la política, dado que Porter es un activista queer que sabe que ninguna imagen es inocente y que un hombre con falda y tacones en la alfombra roja es algo más que un simple ejercicio de extravagancia.

El año pasado Billy Porter ya arrasó en la alfombra roja de los Oscar con este esmoquin de terciopelo negro con falda.
El año pasado Billy Porter ya arrasó en la alfombra roja de los Oscar con este esmoquin de terciopelo negro con falda. Foto: Getty

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Fuente: El Pais

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