Cultura

Oscar 2019: El hombre que puso rostro a los sueños de Cuarón | Cultura

consultor seo


A Luis Rosales, Roma solo le ha traído felicidad. “De verdad, nunca había trabajado tan unido a un director como con Alfonso [Cuarón]”, reconoce este mexicano de 38 años, actor reconvertido, desde hace menos de un lustro, en director de casting de éxito. No solo gracias a su labor en Roma: la charla tiene lugar tres días antes de los Goya, cuando Rosales pasó por España no por la película de Netflix, sino para rematar el reparto de la segunda temporada de la serie La casa de las flores. “Habrá más españoles en ella”, cuenta el hombre que también buscó a los protagonistas de Luis Miguel: la serie. “Me ha ido bien”, asegura entre risas, “aunque ellas llegaron después de Roma”.

Para Roma Cuarón dejó en manos de Rosales su reparto. “Me dio unas instrucciones precisas: la primera, es que todas las personas se parecieran a las originales y no solamente en el físico, sino también en energía. ‘No me importa cómo lo hagas, cómo lo logres, pero yo lo que quiero es eso’, me subrayó”, recuerda. “A cambio, confió en mí mucho más que yo mismo. Fue una gran colaboración”.

Rosales buscó. “Fue un proceso muy largo, cansado y a la vez aleccionador. Yo lo viví con mucha libertad creativa y de mucha cercanía, con mucha discusión sobre los personajes. Alfonso me pasó fotos que usé como referencia, porque de los personajes reales solo conviví con Libo, su nana [que en pantalla se reconvierte en Cleo]. Vimos a 3.000 persona solo para Cleo en Chiapas, Veracruz, Oaxaca y Ciudad de México. En realidad, no les daba ninguna pista sobre la película para la que estaban haciendo las pruebas. Ni a ellos ni a quienes me ayudaron, y eso que estuvimos ocho meses con ello. Decidí encontrar esos rostros en escuelas, gimnasios, hospitales, me fijaba en la gente con la que me cruzaba mientras conducía…”. El director de casting confirma una de las grandes anécdotas de la preproducción: “Yalitza no conocía a Cuarón. Cuando pasó una criba la invitamos a Oaxaca y Aparicio llegó con toda su familia por miedo a la trata de blancas”.

¿Ser actor le ayuda a su nueva profesión? “Desde luego. Si buscaba la verdad como intérprete, ahora hago lo mismo desde el otro lado”. ¿Y no le pica el gusanillo? “Cuando hago una cosa, me centro solo en esa. Me ofrecieron un personaje en Luis Miguel y lo rechacé. No mezclo”. Y de Roma recuerda de forma muy especial la mañana de las candidaturas a los Oscar, con dos de las actrices entrando en los premios. “Sentí inmensa felicidad por ellas, y hasta cierto punto la confirmación de que había hecho mi trabajo bien. Pero todos los méritos de Roma son de Cuarón”.




Fuente: El país

Comentar

Click here to post a comment