El ejecutivo italiano Andrea Orcel ha presentado una demanda contra el Banco Santander por su fichaje frustrado como consejero delegado de Banco Santander, según han señalado fuentes cercanas al proceso. Se trata de una cantidad multimillonaria, cuya cuantía no ha trascendido, aunque según El Confidencial, que ha adelantado la información de la demanda, ronda los 100 millones. El banco ha declinado hacer comentarios.Tampoco fue posible obtener comentarios de los abogados de Orcel.

Cuando en enero trascendió la intención de Orcel de demandar al banco, se señaló que la oferta contractual recibida por el financiero italiano sería su principal baza en la demanda. Tras encontrar dificultades para que le representase un despacho de primera fila, Orcel acabó contratando al bufete de abogados De Carlos Remón para estudiar las posibles acciones legales.

Orcel ha formalizado ahora su demanda en un juzgado, según fuentes próximas al proceso. El financiero pide que se respete su fichaje como consejero delegado (algo inviable) o, en su defecto, que se le compense por daños y perjuicios con una cifra multimillonaria, que supera a todo lo que esperaba cobrar con el contrato por el banco por sus funciones de consejero delegado durante el periodo de su nombramiento.

El Banco Santander anunció el fichaje de Orcel como consejero delegado en septiembre del pasado año, pero nunca procedió a su nombramiento. En enero, anunció que renunciaba a su contratación por el «inaceptable» coste de compensarle por el bonus que el banquero iba a dejar de percibir en UBS al irse al banco español.

En un comunicado, Santander explicó que “sería inaceptable para un banco comercial como Santander hacer frente al coste de contratar a una persona, aunque sea de este nivel y esta trayectoria, a la luz de los valores de la entidad y de la responsabilidad que tiene con sus stakeholders y las sociedades de los países en los que opera. En este contexto, el consejo considera que no sería adecuado seguir adelante con el nombramiento”.

En ese momento, la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, dijo a través de un comunicado: «Como banco comercial, teníamos que sopesar el alto coste de contratar a un profesional, aunque sea alguien del talento de Andrea Orcel, a quien había que compensar la pérdida de siete años de salario diferido, con nuestra cultura corporativa, que implica compromiso y responsabilidad con nuestros empleados, clientes y accionistas. Por eso, el consejo y yo misma, estamos convencidos de que, pese a que resulta una decisión difícil, hemos tomado la correcta».

Una vez presentada la demanda, aún queda la posibilidad de que se llegue a un acuerdo que evite el juicio, pero las posiciones de partida están tan separadas que es muy difícil llegar a un pacto.




Fuente: El Pais

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