El secretario de Estado de la Seguridad Social en funciones, Octavio Granado, ha vuelto a ejercer de verso suelto del Gobierno. Esta vez ha sido a cuenta de la gestión que hizo el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero en los primeros compases de la crisis: «Los socialistas lo hicimos fatal en la crisis de 2008. Dejamos que se destruyeran tres millones de puestos de trabajo». Esto lo ha dicho en una conferencia en Santander, antes de comparar lo que hizo el Gobierno de Zapatero entonces con lo que hizo en 1992 el de Felipe González.

Aprovechando que estos días se corre el Tour de Francia, Granado ha hilvanado una comparación entre el mercado laboral y el pelotón ciclista en la conferencia inaugural de un curso que la Seguridad Social organiza en Santander en la UIMP sobre pensiones. Venía a decir que en las épocas duras, los gobiernos tienen que conseguir que el pelotón se «mantenga unido, aunque sea corriendo menos, ganando menos dinero para evitar que se descalifique a una parte muy importante de los trabajadores».

A partir de aquí, quien ya fuera máximo responsable de la Seguridad Social entre 2004 y 2011, es decir, también en 2008, y responsable de Economía y Empleo en la última ejecutiva del PSOE dirigido por José Luis Rodríguez Zapatero ha dado paso a una autocrítica poco habitual, por el hecho de serlo, y por la dureza. Ha repetido en cuatro ocasiones la expresión «lo hicimos fatal».

Más contratos temporales

En su discurso, comparaba lo hecho entonces con lo que hicieron los últimos gobiernos de Felipe González en la primera mitad de los noventa para enfrentar la crisis de 1992. «Teníamos que haber sido capaces de hacer lo que hizo el Gobierno de Felipe González en el 92. Extendió el trabajo a tiempo parcial, extendió los contratos temporales, sí. ¿Y qué consiguió con eso? Que no hubiera tres millones de personas sin empleo». No obstante, tanto en aquella crisis como en la última el paro llegó a tasas de paro muy superiores al 20%: casi al 25% en los noventa y cerca del 27% en 2013. También extendió los contratos temporales el Ejecutivo de Zapatero, pero ya a petición del Banco Central Europeo en su famosa carta de agosto de 2011. 

No es la primera vez que Octavio Granado muestra que es uno de los miembros más heterodoxos del Gobierno de Pedro Sánchez, pese a ser afiliado al PSOE y tener una larga trayectoria en el partido. Ya lo hizo defendiendo que las pensiones debían actualizarse con el IPC y otros criterios como el PIB y no solo con los precios, posición en la que se alineó con la independiente ministra de Economía, Nadia Calviño, y en la que quedaron en minoría. Volvió a hacerlo al plantear una reforma de las pensiones de viudedad cuando se acercaba el periodo electoral, lo que le provocó el reproche público de su superior directa, la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio. 

Granado llegó incluso a mostrar un punto de comprensión con la reforma laboral de 2012, «hizo bien el reparto de las cargas y permitió la afloración de salarios insuficientes», aunque a continuación volvió a mostrar su crudeza habitual con esta norma: «Lo hizo sin compensaciones al sistema de Seguridad Social. Y eso estuvo fatal, porque acabó generando el déficit que tenemos ahora, que no es que sea estructural, es que es estructural con los salarios que tenemos ahora».

Modelo insostenible

En este punto, el secretario de Estado en funciones recupera uno de sus argumentos habituales en los últimos meses: los bajos salarios que se pagan en España. «Si alguien piensa que la economía española salió de la crisis pagando los salarios de ahora que tenemos a día de hoy, está equivocado». «Es un modelo insostenible, no para la Seguridad Social, para la economía española», ha continuado. 

Después de esto, ha vuelto a hablar de pensiones, el tema principal de su conferencia, las pensiones y el sistema de pensiones. Lo ha hecho atacando a quienes defienden bajando impuestos: «Cuentan una verdad que tiene menos fecha de caducidad que los yogures de mi frigorífico». ¿Por qué? Porque una sociedad que envejece va a necesitar que más dinero procedente de impuestos para financiar las pensiones.

Ya antes de pronunciar su conferencia, Granado había criticado a los partidos que defienden una política migratoria más restrictiva. «Los quieren defender a los pensionistas y a la vez oponerse a que tengamos una política razonable de inmigración están faltando a la verdad y están engañando a las personas», ha expuesto.  «Necesitamos inmigrantes porque nuestra pirámide demográfica está muy descompensada y la única forma de compensarla es con gente joven que tenga hijos y [con inmigrantes] que vengan a España no solo a trabajar sino a reponer esa pirámide de población», ha continuado Granado en unas declaraciones hechas antes de comenzar el curso sobre pensiones que la Seguridad Social organiza todos los veranos en Santander, en la UIMP.

Necesitamos más inmigrantes

Antes de esto, Granado ha defendido un cambio en las políticas de familia: «En España tener hijos es a medias un milagro y una maldición». «Cuando salimos a los foros europeos, se dice que España es el país de Europa que tiene la peor política de apoyo a las familias. Las ayudas más exiguas. Nosotros no ayudamos a la gente a tener hijos», ha aclarado.

El secretario de Estado en funciones ha defendido un cambio en las políticas de familia porque «una política auténticamente democrática» es la que permite a las personas tener los hijos que quieren tener. «Ahora la precariedad en los trabajo, la falta de ayudas públicas y la falta de servicios como escuelas infantiles hace que la gente no pueda tener hijos. El Estado español no puede seguir siendo un espectador de las políticas de natalidad», ha reivindicado. Granado cree que esta es una parte de la solución del sistema de pensiones, pero no llegaría hasta «dentro de 25 o 30 años». 

No obstante, la parte demográfica es solo una de las soluciones que defiende máximo responsable de la Seguridad Social. Granado también apoya un aumento de salarios, lo que tiene como consecuencia un incremento de las bases de cotización y, por tanto, de la recaudación. «La base del sostenimiento del sistema de pensiones está en pagar mejores salarios”, ha esgrimido ya en la conferencia que ha pronunciado en la inauguración del curso, incidiendo en una idea que ha expuesto en un artículo en EL PAÍS este pasado domingo.




Fuente: El país

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