Es una madrileña más. Empezó quedándose unos días, alargando sus estancias en Madrid alrededor de sus conciertos. Javiera Mena empezó a quedarse más y más días, hasta que comenzó una costumbre: pasar los veranos en la ciudad. “Además de que Madrid siempre me gustó mucho, era más cómodo ir y venir desde aquí a los conciertos en otros lugares de España y Europa”, apunta. Este verano definitivamente se ha instalado en Madrid. Desde su nuevo centro de operaciones continuamente viaja a Latinoamérica. Su calendario está lleno de compromisos.

Necesaria visibilidad. La soberana del electropop en español ha actuado este año en Coachella, siendo la primera artista latina LGTBQ en hacerlo. “Todavía a día de hoy, sobre todo en la Latinoamérica más profunda, hay muchas chicas a las que los padres se lo hacen pasar mal. Siempre he dicho que soy lesbiana con naturalidad. Decirlo es algo muy positivo porque la parte de la visibilidad en las lesbianas no está tan avanzada”, señala. Autora de todas las letras de todos sus discos, Javiera Mena está trabajando en su sexto álbum. “Cada vez es más difícil porque no quiero repetirme. Estoy componiendo con otra gente, me refrescan otras mentes”. Avisa de que tardará unos meses en salir su nuevo disco, en plena gestación. “Sí, habrá que esperar”.

Menos bakala. Ya hace un año de Espejo, que la artista chilena sigue presentando en directo. Hace unas semanas lo hizo en Madrid, en el Teatro Barceló. “Es un disco menos bakala que el anterior, Otra era. Es más maduro, más introspectivo. Es mi disco más new age, por decirlo de alguna manera”, resume. Entre sus productores, El Guincho y Alizzz. Tiene clara cuál es su canción favorita de ese quinto álbum: Espejo. “Es superbailable, tiene un beat noventero y la letra es muy espiritual. Es mi favorita, por eso le puse así al disco”. Hace poco salió Cola de pez, una colaboración con Miss Caffeina y La Casa Azul. No pudieron grabarla físicamente juntos, pero sí que coincidieron en el videoclip. “Lo grabamos a las afueras de Madrid, lo pasamos genial”. La autora de éxitos como Espada también ha grabado recientemente con el trapero chileno Gianluca y con el colombiano Esteman.

Mujer contra mujer. El último tema que la nominada al Grammy Latino ha editado en solitario ha sido una versión de Mujer contra mujer, el himno de Mecano. “Empecé a tocar los acordes en el piano como un hermoso juego para cantar con mis amigas y después ya con más seguridad pasé a ofrecerla en los conciertos”, recuerda. “Cuando la toco siento cada palabra como si fuera mía y de todas a la vez, me conecta con el pasado y el presente y quiero honrar hoy con ella a todas las lesbianas que amaron en secreto”. Cuando publicó el videoclip, grabado en Madrid y dirigido por Blanca Ramos, Javiera Mena escribió en Instagram: “Siempre me he sentido afortunada de ser lesbiana y me gustaría transmitir ese sentimiento desde una perspectiva positiva, con beats de luz y un videoclip simple y luminoso”. Está cerca del millón de visionados en YouTube.

Influencias variadas. “Mecano es y será una banda que siempre ha significado mucho para mi”. Este verano Javiera Mena actuó en Sonorama junto a Nacho Cano. “Podría contar con los dedos de una mano los compositores que más me han influenciado hasta meterse en mi ADN, uno de ellos es Nacho Cano”. Aidalai es su disco favorito. ¿Más influencias? Juan Gabriel, The Prodigy, Sonic Youth, Juan Luis Guerra y Los 440, Aphex Twin, The Carpenters, Quilapayún y Stereolab. En Chile también escuchaba mucho a Camela. “Topé con ellos de casualidad. Me compré un disco en una feria y acabé aprendiéndome todas las canciones. Camela es una banda que en Chile fue gigante y todavía lo es”. Junto a Dioni Martín y Ángeles Muñoz cantó este año en un concierto en Barcelona. “Un sueño”.

Asistentes al concierto de Javiera Mena en el teatro Barceló. carlos pina

Primeras veces. Ya ha perdido la cuenta de todos los conciertos que ha hecho estos años en Madrid. “La verdad es que no tengo ni idea”, reconoce. “Hace ya más de 10 años desde que empecé a venir”. Lo que no ha olvidado es su primer concierto en la Villa y Corte. Fue en la Casa de América. “Recuerdo perfectamente aquel salón tan hermoso. No me podía creer que estaba tocando allí”, rememora. Antes había venido como telonera de Kings of Convenience. “Ellos me invitaron a acompañarles en su gira en Portugal y España. Fue la primera vez que vine a Europa. Estuve en Madrid, Barcelona, Vigo y otras ciudades abriendo todos sus shows, yo sola con un piano”. Ahí empezó su idilio con España. “Conocí a Natalia Flores y a Borja Prieto, entablé amistad con ellos y se convirtieron en mis managers. Me empezaron a promover acá”. Otro buen amigo desde entonces es Carlos Díez Díez, que le hacía el vestuario en los inicios. “Somos amigos para siempre porque además nacimos el mismo día. Tenemos una unión astral”.

Caminar rápido. Nunca imaginó que tendría una carrera tan exitosa y larga. “Para mí es un logro poder vivir de la música y llevar ya tantos años de carrera”. Los próximos meses, Javiera Mena tiene ya muchos conciertos confirmados. En España estará en festivales como Spring Festival, en Elche, y el Sonorama, en Aranda de Duero. El fin de año lo pasará en Latinoamérica. Acaba de cantar en Punta Cana y en unos días lo hará en Chile. Una de las cosas que le encantan de Madrid es ir andando de un sitio a otro. “Ya me he acostumbrado a caminar rápido, algo muy madrileño”. Entre sus sitios preferidos, el Templo de Debod y Las Vistillas. “Soy muy de la naturaleza. Echaba en falta los Andes, pero en Madrid hay un cielo increíble. Los atardeceres son extraordinarios”.

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Fuente: El Pais

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