¿Necesita el mundo ver planchar una camisa a Bertín Osborne? Quizá no. Lo que necesita el mundo es que un hombre sepa plancharse una camisa. Sobre todo por el gesto que eso lleva implícito, ya que tradicionalmente no lo ha hecho mucho. Luego, cada uno, claro, que haga lo que le dé la gana: tanto ella como él que planchen camisas o jueguen al dominó. Lo que el cuerpo les pida.

Pero a lo que vamos: Bertín Osborne (Madrid, 1954) quiere que le veamos planchar una camisa. Azul, más concretamente. El polifacético artista se ha hecho ahora youtuber. Su propósito: hacer a la humanidad la vida más sencilla. En Bertín lo hace mejor, su recién estrenado canal de YouTube, el cantante de rancheras, actor de telenovelas y presentador aparca la modestia a un lado y muestra a su público cómo se hacen las cosas sencillas, de la casa y del día a día. «Porque hay cosas que se me dan muy bien y quiero compartirlas con vosotros», dice Osborne poniendo ojitos a cámara.

¿Qué dice una experta del truco del dedal? «Es ingenioso, pero cuando tienes que planchar muchas camisas es una pérdida de tiempo ir poniendo el dedal en cada uno de los botones»

«Hola a todos, yo estoy aquí para haceros la vida más fácil», dice el presentador en su primer vídeo como youtuber. Cómo planchar BIEN una camisa es el primero de lo que pretende ser una serie donde Bertín descubrirá a sus seguidores sus trucos para hacer algunas de las tareas en casa. A juzgar por esta primera parte, los tutoriales rondarán los cinco minutos de duración y en ellos no faltarán la guasa y el salero tan Osborne.

«Vamos a empezar con una cosa fácil, que es cómo planchar una camisa ¡Porque hay que ver cómo va la gente por la calle!», explica el presentador, que acto seguido arranca una enumeración de lo necesario para llevar a cabo la tarea. «Primero hay que tener una camisa arrugada, porque si no, vamos a ver, es inconsistente. Después hay que tener una plancha enchufada. Se han dado casos de gente que nada más que echan agua porque no la enchufan y al final ponen esto hecho una mierda, la camisa toda llena de agua y no planchan ná». Ahí apreciará el lector la guasa que le ha hecho famoso.

Ya ha pasado el primer minuto de vídeo y Bertín, ahora sí, despliega sus dotes con la plancha y el vapor. La pechera, parte delantera de la camisa, y la espalda las supera sin problema. Pero con los botones llega el momento crítico. «Cuidado con derretir los botones de las camisas de los chinos [sic]», advierte. «Hay camisas buenas, como esta, y camisas de chichinabo». ¿Que la tuya es de chichinabo? Calma, Bertín tiene un truco para ti y lo único que necesitas para llevarlo a cabo es un dedal. ¿Que no tienes un dedal? «No pasa nada, coge una cucharilla y tapa con ella el botón», tranquiliza Bertín con desparpajo.

¿Qué dicen los expertos? María García lleva 30 años planchando camisas y a pesar de la buena disposición de Bertín se ve en la obligación de sacarle tarjeta amarilla: «La altura a la que tiene la tabla de la plancha es muy baja. Si sigue planchando así va a acabar con un dolor de espalda y cervicales que no va a poder moverse. Lo ideal es que le llegue a la cintura, para que no tenga que encorvarse tanto. Además, no se le ve ninguna soltura. No creo que haya planchado muchas camisas». ¿Y el truco del dedal o de la cucharilla? «Es ingenioso, pero cuando tienes que planchar muchas camisas es una pérdida de tiempo ir poniendo el dedal en cada uno de los botones», señala María.

45.000 personas han visualizado el tutorial del presentador y casi 400 no han podido evitar comentarlo. Es en estos comentarios donde España se fragmenta más que una familia debatiendo sobre política en Nochebuena.

Aquí están los que le critican: «Esto puede hacer gracia a señoras de 60 en adelante, para tu mala suerte no están aquí. Ve a la tele, ahí está lo tuyo»; «no soy machista. Mira que bien hago esas cosas de mujeres»; «tú no has cogido una plancha en tu vida»; «esto huele a intentar evitar tener fama de machista. Y se queda en intento»; «pero, Bertín, lo más honesto es que lo enseñe tu asistenta, que es quien realmente curra»; «vaya cuñado estás hecho»…

Y aquí están los que le alaban: «Bertín eres un campeón, ya veo que hay mucha envidia cuando uno intenta hacer algo. Mis más sinceras felicitaciones»; «esto es poesía audiovisual. Es el Paul Newman español»; «qué simpático y gracioso. Sigue así, saludos a tu hermosa familia, me encanta tus entrevistas, y que te diviertas haciendo vídeos así; ni caso a los haters quejicas»; «muy útil y con humor. Enhorabuena»; «hay que reconocer que no a todos se le dan bien las payasadas. A Bertín, sí. Hasta para eso hay que tener gracia y salero»; «tiene mérito porque es una de las tareas que peor se les da a los hombres. Interesante tutorial Bertín»…

Para terminar el vídeo, Bertín demuestra que domina el lenguaje de YouTube: «Me han dicho que a los youtubers hay que hacer like, que no sé dónde hay que darle, pero habrá que darle en algún lao. Dadle el like a esto y enganchaos aquí».

Y así, Bertín Osborne se despide de Internet y de los españoles hasta el próximo bertinconsejo.

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Fuente: El país

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