El artista venezolano Carlos Cruz-Diez falleció este sábado en París, la ciudad en la que vivió siete décadas, según ha comunicado su familia en su página web y en las redes sociales. Cruz-Diez formó parte de los fundadores de la denominada escuela cinética en Venezuela.

«Sus investigaciones y propuestas, han aportado al arte una nueva comprensión del fenómeno cromático, convirtiéndolas en una de las más importantes del arte cinético», señala el comunicado que informa de su fallecimiento. «Logró demostrar que el color, en interacción con el observador, se convierte en una realidad autónoma que existe sin ayuda de la forma o necesidad de un soporte.»

Nacido en Caracas, fue el impulsor del movimiento cinético venezolano, a la cabeza de esta escuela en Hispanoamérica, junto a los artistas Jesús Soto, Alejandro Otero y Juvenal Ravelo. Hijo de un poeta que desde niño lo mantuvo en contacto con la literatura, el arte, la música y el teatro, encontró en el dibujo y los lápices de colores su actividad favorita. Estudió en la Escuela de Artes Plásticas y Artes Aplicadas de Caracas y acabó sus estudios en 1945 como profesor para artes manuales y aplicadas.

Trabajo en diseño gráfico para varias publicaciones de Caracas y como director artístico de una agencia de publicidad. Entre 1955 y 1956 viajó a París y Barcelona para ponerse al día en la investigación sobre el color. Tras su regreso a Caracas, montó un estudio dedicado a las artes gráficas y el diseño industrial, y prosiguió sus investigaciones sobre la fenomenología del color. Durante algún tiempo Cruz Diez se desempeñó como profesor de Artes Plásticas, en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela, y dirigió la Cátedra de Investigaciones Cinéticas de la Escuela Superior Nacional de Bellas Artes.

En 1959 creó su primera obra de efectos visuales, con combinaciones de color sobre un plano único. Tras una exitosa exposición en su país decide trasladarse a París, donde ha vivido hasta su fallecimiento.

«En sus más de 70 años de carrera artística, abarcó ocho investigaciones sobre la autonomía del color; realizó más de cien integraciones de arte en el espacio público», añade el comunicado. Sus obras forman parte de las colecciones permanentes del MoMA, de Nueva York, la Tate Modern, Londres y el Centro Pompidou, entre otros destacados museos internacionales.  

Su proposición artística se fundamenta en sus ocho investigaciones que ponen de manifiesto los diferentes comportamiento del color. Son color aditivo, fisicromía, inducción cromática, cromointerferencia mecánica, transcromía, cromosaturación, cromoscopio y el color en el espacio. 

El artista obtuvo la nacionalidad francesa en 2008. Su mayor exposición retrospectiva fue organizada por el Museo de Bellas Artes de Houston en 2011. 




Fuente: El país

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