Cerca de un centenar de policías, una veintena de aficionados dispuestos a hacerse oír y otras dos decenas de curiosos. Así esperan los alrededores del estadio de lisboeta da Luz, uno de los escenarios de la Liga de Campeones del año de la pandemia, que arranca este miércoles de forma completamente atípica.

El Atalanta-París Saint Germain abre la fase final de ‘Champions’, que acoge Lisboa tras los desbarajustes provocados por la pandemia. Y lo hace con enorme discreción: ni carteles por la ciudad, ni mensajes más allá de aquellos que reiteraran que hay seguridad sanitaria, que lleva a evitar que haya público en los partidos.




Fuente: Agencia Efe

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