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Morante de la Puebla anuncia por sorpresa que se retira | Cultura


El torero sevillano José Antonio Morante de la Puebla ha anunciado que se retira de los ruedos por tiempo indefinido, según ha comunicado el propio diestro al portal taurino Mundotoro, al que ha declarado que se va “porque los presidentes y veterinarios me han aburrido; el toro tan grande que sale hoy va en contra del toreo de arte, y ya no puedo más”. “Puede ser que algún día vuelva a los ruedos”, concluyó.

La decisión del torero se produce horas después de que fuera despedido con pitos en el mano a mano con El Juli, celebrado por la tarde en la plaza gaditana de El Puerto de Santa María. Mientras el diestro madrileño salió a hombros tras cortar cinco orejas y un rabo, el balance de Morante fue pitos, silencio y bronca.

José Antonio Morante Camacho (La Puebla del Río, 1979) no es la primera vez que abandona el traje de luces. Sorprendió a todos en mayo de 2004 cuando anunció que se apartaba de la profesión por problemas psíquicos, motivo por el que fue tratado en una clínica de Estados Unidos. Reapareció al año siguiente, y volvió a retirarse el 20 de junio de 2007, esta vez por pérdida de ilusión, después de cortar una sola oreja en la corrida extraordinaria de Beneficencia de Madrid en la que se encerró en solitario con seis toros. La que acaba de anunciar es la tercera ocasión en la que Morante se toma un descanso en el curso de una temporada muy irregular, en la que la mala suerte en los sorteos se mezcla con una actitud aparentemente apática de un artista que no acaba de encontrar el deseado camino del éxito.

Morante de la Puebla tomó la alternativa el 29 de junio de 1997 en Burgos, y ya, entonces, se había convertido en la gran esperanza del toreo sevillano y el llamado a suceder a Curro Romero, el Faraón de Camas, que por aquel entonces reinaba en solitario en el corazón de los aficionados. A lo largo de su irregular carrera a ha alcanzado el reconocimiento como torero virtuoso, la máxima expresión del arte taurino actual, prodigioso en el toreo a la verónica y puro y personalismo con la muleta´

Solo ha salido una vez por la Puerta del Príncipe de la Maestranza, en la Feria de Abril de 1999, y aún no ha disfrutado de las mieles de la puerta grande de Las Ventas, lo que no evita que concite las ilusiones de la inmensa mayoría de los aficionados, que esperan, como aguardaban con Romero, que derrame su arte con el capote entre las manos.

Morante de la Puebla es un torero bohemio, personal en la vestimenta, fumador de puros, de pocas y sentenciosas palabras y amante de la historia del toreo. Se va, pero volverá cuando recupere el sueño que parece haber perdido. La tarde de El Puerto ha sido para el olvido. Cuentan las crónicas que pasó por la plaza como una sombra; se inhibió por completo en la lidia de su primer toro, no pasó de aparente su esfuerzo en su segundo y tiró por la calle de en medio en el tercero. Al final, cosechó una bronca fenomenal, la gota, sin duda, que ha colmado el vaso de una retirada anunciada en su interior.

 

 




Fuente: El país

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