Si los sueldos de los alcaldes de los municipios más poblados de la región fueran una moneda, la cara sería José Luis Martínez-Almeida (PP) y el envés, su homólogo de Parla, el socialista Ramón Jurado Rodríguez. El primero es, junto con la regidora de Barcelona, uno de los políticos que más cobra en el país, con un salario bruto que llega a las seis cifras. Está muy por encima de lo que percibe el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En el lado opuesto, Jurado dirige los designios de una población de 128.256 habitantes con una deuda cercana a los 500 millones de euros.

Las retribuciones que pueden recibir los alcaldes y concejales están reguladas en el artículo 18 del decreto ley 24/2018, por el que se aprueban medidas urgentes en materia de retribuciones en el ámbito del sector público. Esta norma tan solo recoge el techo máximo en función de la población del municipio. En caso de los que superan los 500.000 habitantes, se puede llegar a los 106.130,60 euros brutos al mes. Eso supone que Martínez-Almeida está tan solo a ocho céntimos del tope legal. Si se compara su salario con el presidente del Gobierno, le supera casi en un 28%, es decir, en más 23.000 euros brutos. Y ello, pese a las distintas responsabilidades que tienen ambos cargos.

En una de sus primeras intervenciones, Almeida calificó como normal la retribución que percibía, pero criticó que la del presidente del Gobierno fuera tan baja. “Es razonable lo que se cobra en el Ayuntamiento, ya lo dijimos. El problema es el sueldo del presidente del Gobierno, que no está a la altura”, destacó en la primera junta de gobierno municipal. Un concejal del equipo de gobierno y los portavoces también perciben una cantidad muy alta comparada con los ediles de otras Corporaciones.

Una de las subidas más fuertes en el presente mandato la ha tenido la segunda localidad más poblada de la región. La alcaldesa de Móstoles (207.095 habitantes), la socialista Noelia Posse, se subió el sueldo un 16,75%, lo que supuso casi 12.000 euros brutos al año. En el pleno del 20 de junio, se justificó la medida en que los concejales podían así “realizar su trabajo con dignidad”. También se añadió que no se había aplicado todo el límite legal permitido. Cierto. Se quedaron a tan solo 2.904 euros del máximo permitido, en el caso de la alcaldesa. “Se ha puesto el que se ha considerado imprescindible para que puedan ejercer su función política con la dedicación que merece”, afirmaron fuentes municipales tras el pleno.

La cara opuesta a estos altos sueldos de alcaldes y concejales la pone el regidor parleño Ramón Jurado, que tan solo cobra 50.277 euros brutos al año. Dentro de su campaña de austeridad, ha renunciado al coche oficial y a su conductor, que era un policía municipal. El coche camuflado que tenía asignado y que está adscrito al cuerpo policial se utilizará para vigilancia y otras gestiones. El alcalde utiliza su propia moto para los desplazamientos, incluso los que realiza a la capital para reunirse con consejeros o directores generales. “Se trata de un ejercicio de responsabilidad. La situación económica de este Ayuntamiento es la que es y no podemos permitirnos sueldos más altos”, afirma Jurado.

Auditoría de la intervención

Una de las primeras medidas que ha tomado es pedir una auditoría y un informe a la Intervención y a la Tesorería municipales para ver cuál es la deuda real del Consistorio. “Creemos que ha crecido unos 25 millones al año durante el último mandato, por lo que podría rondar los 480 o los 500 millones de euros. Esto representa siete veces el presupuesto anual del Ayuntamiento”, mantiene Jurado. Este achaca los problemas financieros al “abandono” que ha sufrido Parla en los últimos años por parte del PP.

– ¿Es rentable para un alcalde estar con un sueldo tan bajo al frente de un Ayuntamiento con las responsabilidades que ello implica?

– “Tenemos una vocación de servicio público. Somos de los que entendemos la política como un servicio público. Además, todo esto demuestra mi amor y mi cariño hacia el municipio y que nos gusta ver cómo mejora día a día gracias a nuestro trabajo”, concluye.

En el tramo medio de la tabla se sitúa el alcalde de Fuenlabrada, Francisco Javier Ayala Ortega (PSOE). Este municipio de 193.586 habitantes tiene un presupuesto cercano a los 200 millones de euros al año. Este regidor mantiene que, pese a haber una regulación sobre máximos para los sueldos de los alcaldes y concejales, “sería necesario que existiese un criterio más objetivo y regulado”. “Debería hacerse en función de los habitantes de la ciudad en cuestión y el presupuesto que maneja. Nosotros hemos optado por equipararnos al resto de ciudades de nuestro entorno y nuestro tamaño, aunque sigamos por debajo de la media”, mantiene Ayala.

El alcalde fuenlabreño también defiende que se debe acabar “con la demagogia”. Y para ello pone un ejemplo: “En Fuenlabrada, Unidas Podemos y Vox votaron en contra de establecer unos sueldos similares aunque más bajos que los que, por ejemplo, se han aprobado en Alcorcón, donde ambas formaciones votaron a favor”.

Sin excesos en Torrejón

Otro de los que se encuentra en ese tramo medio de sueldos es el alcalde de Torrejón de Ardoz, Ignacio Vázquez (PP), que con una población de 129.729 habitantes se embolsa 71.108 euros brutos anuales. Asegura que esta retribución se debe a que en Torrejón se mueven dentro de “la moderación en todos los temas” y que huyen “tanto de los excesos como de la demagogia populista”. En su caso también apuesta por una regulación mucho más estricta para acabar con la polémica de los sueldos de los cargos políticos. “No es lógico que el presidente de una comunidad autónoma gane mucho más que el presidente del Gobierno”, remata Vázquez. “Si mi motivación fuera el dinero, no estaría aquí. Para mí, ser alcalde de mi ciudad merece la pena por la gestión y el trabajo realizado para todos mis vecinos”, añade.

En lo que también hay mucha diferencia es en la retribución que consiguen los concejales no liberados en función de la Corporación a la que pertenezcan. En el caso del Ayuntamiento de Madrid, esta figura no existe, salvo que la pida expresamente un concejal en concreto. Móstoles, con 17.060 euros brutos anuales, de nuevo se sitúa a la cabeza, seguido de Leganés (16.000) y Alcalá de Henares, con un tope máximo de 14.000 euros. Fuera de estos datos se encuentran otras circunstancias como que haya una liberación parcial de los ediles.

Un dato curioso que sale al analizar las tablas salariales es que el vicepresidente de la Comunidad de Madrid gana 1.838,28 euros más que el presidente del Ejecutivo. Este hecho paradójico se debe a que en la anterior legislatura, cuando se bajaron los sueldos, se hicieron sobre los cargos que existían en ese momento. Como no había ninguna vicepresidencia, nadie se percató de que también se le debía reducir el salario. Al no hacerlo, quedó vigente el antiguo, sin ningún tipo de rebaja.

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Fuente: El Pais

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