Han sido varios los movimientos y asociaciones que han organizado esta protesta, aunque el liderazgo lo ha asumido Momentum, la corriente interna del Laborismo que impulsó a Jeremy Corbyn al liderazgo del partido y multiplicó con su discurso y actuaciones el número de afiliados de la formación. «Tenemos a un millonario elegido por un escaso margen que está encantado de explotar las fallas de nuestra defectuosa democracia para forzar un Brexit sin acuerdo y aliarse con Trump», ha dicho la coordinadora nacional de Momentum, Laura Parker, a la vez que animaba de nuevo a la ciudadanía a sumarse a la manifestación.

John McDonnell, el número dos del Partido Laborista, forma parte de los oradores que se van a dirigir a los concentrados ante las puertas de Downing Street, la residencia oficial de Boris Johnson.

Scotland Yard ha desplazado hasta los alrededores del Parlamento un número considerable de agentes para prevenir cualquier incidente.

Johnson pasó este viernes a la defensiva y acusó a sus detractores de estar minando su capacidad negociadora en Bruselas, al transmitir a los 27 la idea de que los diputados todavía pueden evitar un Brexit sin acuerdo. “Me temo que cuanto más crean nuestros amigos y socios europeos que todavía puede evitarse el Brexit —de que el Parlamento puede lograr que el Reino Unido siga dentro de la UE—, menos dispuestos estarán a darnos el acuerdo que necesitamos”, dijo el viernes el primer ministro a Sky News en una “improvisada” entrevista. El primer ministro no se ha dirigido específicamente a los ciudadanos que participan en la protesta de este sábado, pero desde su entorno se acusa a la oposición laborista de agitar la revuelta popular para ganar en las calles lo que no ha logrado en Westminster.

Los grupos de la oposición, liderados por el laborista Jeremy Corbyn, se disponen a exprimir el breve plazo que se abre el próximo martes e impulsar en el Parlamento un debate de emergencia. Pretenden aprobar, contra reloj, una resolución con fuerza legal que obligue al Gobierno a pedir a Bruselas una nueva prórroga. E incluso, si es posible, revertir la decisión del cierre del periodo de sesiones, previsto a partir del 10 de septiembre. Junto a esa vía formal, un grupo de más de 50 diputados procedentes de los principales partidos han amenazado ya, en un texto público remitido al diario The Guardian, con constituir una “Cámara de los Comunes alternativa” para burlar la suspensión decidida por Johnson. “No podemos permitir que el Gobierno esquive el escrutinio debido en un momento de crisis nacional”, dicen.




Fuente: El Pais

A %d blogueros les gusta esto: