Miles de personas se han sumado este domingo en Hong Kong a la nueva marcha de protesta contra su gobierno autónomo y el polémico proyecto de ley de extradición. Esta manifestación, la quinta de grandes dimensiones en menos de un mes, es la primera que se dirige contra objetivos chinos. Está previsto que concluya en la estación de tren de alta velocidad que conecta la ciudad con la China continental.

El emplazamiento es altamente simbólico: la ruta comenzará a las 16.00 (10.00 hora peninsular española) en Tsim Sha Tsui, una zona de comercios de lujo muy frecuentada por los turistas chinos, y concluirá en esta estación, muy polémica dado que su inauguración ha supuesto que por primera vez opere policía china en el corazón hongkonés.

En previsión a posibles incidentes, las autoridades de transporte hongkonesas han dejado de vender billetes para viajes del tren de alta velocidad a partir de las tres de la tarde, y han clausurado todos los accesos menos uno. Únicamente se dejaba entrar en la estación desde esta mañana a quienes tengan billete. Las calles de alrededor han quedado cerradas al tráfico con barretas, y cerca de 1.500 agentes de policía se encuentran en estado de alerta.

Los organizadores de la protesta aseguran que su único objetivo es dar a conocer a los turistas chinos la realidad de la situación en Hong Kong y sostienen que la marcha será “pacífica, racional y simpática”.

Desde que el pasado lunes centenares de jóvenes asaltaron el parlamento autónomo para protestar contra el gobierno, la situación es de gran tensión en la excolonia británica. A lo largo de estos días se han ido produciendo pequeños actos de protesta contra el gobierno, incluso en zonas de la ciudad donde hasta ahora no se habían registrado incidentes.

La noche pasada, varias decenas de jóvenes rodearon una comisaría de policía tras enfrentamientos durante una manifestación que buscaba, inicialmente, quejarse contra el ruido de una práctica habitual en los parques de Hong Kong -y de la China continental-: los bailes de grupos de mujeres maduras («da ma”). Esa misma mañana, simpatizantes del partido Demosisto, encabezados por su fundador, Joshua Wong, habían colocado una bandera negra con la bauhinia, la flor símbolo de Hong Kong, en el monumento a los caídos. El viernes, cerca de 8.000 personas según los organizadores se habían concentrado en el centro de la ciudad, frente al Ayuntamiento, en un acto convocado por un grupo de madres para expresar apoyo a los estudiantes.




Fuente: El Pais

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