La Fórmula 1, y Ferrari en concreto, vivió este martes un emotivo momento en su historia. Mick Schumacher, hijo de Michael, se subió a un monoplaza de la escudería por primera vez en la jornada de pruebas tras el Gran Premio de Bahréin que se disputó el pasado fin de semana.

El joven alemán, que actualmente compite en la F-2 con Prema Racing y forma parte de la Ferrari Driver Academy (FDA), se visitó con el mono rojo de la escudería y corrió un total de 56 vueltas que le valieron el segundo mejor tiempo de la jornada con un 1:29.976.





Las comparaciones de Mick con su padre, heptacampeón de Fórmula 1, son numerosas, y su llegada a la máxima competición automovilística podría producirse en los próximos años. Sin embargo, el joven de 20 años, pese a agradecer que lo comparen con “el mejor piloto de la historia de la Fórmula 1”, se toma su carrera con calma. “Me dedico a aprender y mejorar”, dijo el alemán en una entrevista con F-1.com.

Precisamente por ello, decidió seguir su evolución con el paso a F-2 este 2019 tras imponerse en el campeonato de Europa de Fórmula 3 en 2018. Por ahora, seguirá familiarizándose con los F-1, donde el miércoles pilotará un Alfa Romeo en otra jornada de pruebas en Bahréin.









Fuente: LA Vanguardia

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