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Metallica, a todo gas y en plena forma


La banda de Lars Ulrich y James Hetfield vuelve a España con sus primeros conciertos en un recinto cerrado desde que en 2010 tocaran dos noches en el Palacio de los Deportes de Madrid, dentro de la segunda parte de un «Worldwired Tour» que se retomó ayer en Lisboa, con una explosiva producción y el añadido de presentarse con un disco tan sólido como «Hardwired to Self-Destruct», su mejor trabajo desde el «Black Album» (1991). Tras la clásica introducción con música de Ennio Morricone, sus shows de Madrid (3 y 5 de febrero) y Barcelona (día 7) incluirán una nutrida representación de esta última entrega, desde la pegada de «Hardwired» al medio tiempo «Now that we’re dead» –con un corte más hard-rockero–, pasando por «Halo on fire», «Moth into flame» o la épica «Atlas-Rise». Aprovechando esta última visita, repasamos algunos de los directos más importantes de Metallica a su paso por nuestros escenarios.

La gira del tremendo «Master of Puppets» tenía previsto parar en España en octubre de 1986, pero la muerte del bajista Cliff Burton el 27 de septiembre de 1986, después de que el autobús en el que viajaba la banda sufriese un accidente en Suecia, obligó al aplazamiento de varios conciertos, de manera que el estreno de Metallica en nuestro país no llegaría hasta el 17 de enero de 1987, en Barcelona. Un día después tocaron en el desaparecido Pabellón del Real Madrid, que se quedó muy lejos del lleno: apenas 2.000 personas; nada que ver con la venta en tiempo récord de las entradas para las tres fechas españolas de este «Worldwired Tour», con la reventa disparada y la ya habitual desesperación de los miles de seguidores que vieron como el cartel de «sold out» se colgaba en cuestión de minutos. Más curioso aún resulta recordar la crítica que publicó entonces la revista «Heavy Rock», uno de los medios de referencia en aquellos años 80, en la que se hablaba de «sopor» y «aburrimiento», para terminar con un sorprendente diagnóstico: «No creo que Metallica sean la nueva era del heavy metal. Mala salida tendría el género, sería un callejón sin salida», decía entonces el autor de la crónica.

Monstruos del rock

El cuarteto de San Francisco regresaría pronto, con tres conciertos (Pamplona, Madrid y Barcelona) dentro de la primera edición española del festival Monsters of Rock, compartiendo cartel con Iron Maiden, Anthrax y Helloween. El disco «… And Justice for All» se acababa de publicar y Metallica era ya una de las grandes bandas del heavy, rompiendo las barreras de su primer thrash metal para convertirse en auténticas estrellas del rock. Treinta años después, temas como «For whom the bell tolls» o «Seek & destroy» sobreviven –y de qué manera– al paso del tiempo, colándose en el repertorio que Lars Ulrich, James Hetfield, Kirk Hammety y Robert Trujillo atacarán.

Meses después de pasar por Barcelona y San Sebastián, la banda californiana actuó bajo la lluvia en un histórico concierto en el campo del Rayo Vallecano. Llegaron a Madrid con la vitola de ser la banda que había cambiado el rumbo del metal y, sobre todo, con el millonario éxito del «Black Album», el disco que les encumbró de forma definitiva. Abrieron la noche The Cult y Suicidal Tendencies –en esta ocasión lo hará la interesante banda noruega Kvelertak–, como generoso aperitivo al despliegue del que todavía hoy sigue siendo uno de los grupos con una puesta en escena más impactante. Esqueletos, pirotecnia y casi tres horas de concierto en las que no faltaron clásicos como «Nothing else matters» o «Sad but true», para terminar con «Enter sandman», el tema que también está echando el cierre en buena parte de la actual gira.

Metallica volvió a España en 1996, tras la publicación del polémico «Load», repitiendo en 1999 y 2003 (además de un recordado concierto en Zaragoza un año después), pero fue en Bilbao, en el marco del BBK Live de 2007, donde cosecharon un nuevo éxito de dimensiones colosales, con el añadido de hacerlo en la segunda edición de un festival que había nacido más orientado al «indie». Ellos solos congregaron a 40.000 personas, con colas kilométricas para subir a los autobuses que trasladaban al público hasta el recinto de Kobetamendi. Tocaron al completo el «Master of Puppets» en el vigésimo aniversario de su publicación, convenciendo hasta a los más escépticos. Más tarde, arrasarían también en el «Sonisphere» de Barcelona (2009) y fueron lo más reseñable del «Rock in Rio 2010», festival que para entonces ya se había ganado a pulso el sobrenombre de “Pachanga en Arganda”. Su última actuación hasta la fecha se remonta a mayo de 2012, de nuevo en el marco de «Sonisphere», aunque esta vez en Getafe, tocando íntegro el «Black Album», aunque en sentido inverso. Seis años después los de California regresan y en esta ocasión lo hacen con nuevo disco bajo el brazo, el notable «Hardwired… To Self-Destruct» (2016), para confirmar que el suyo continúa siendo uno de los directos más apabullantes del planeta.




Fuente: La razon

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