La canciller alemana, Angela Merkel, ha criticado este viernes los recientes tuits del presidente estadounidense, Donald Trump, contra cuatro congresistas demócratas de ascendencia extranjera y declaró su «solidaridad» con las afectadas. «Me distancio claramente» de estos ataques, afirmó en respuesta a una pregunta sobre la polémica en la rueda de prensa a la que la dirigente invita cada verano antes de sus vacaciones. «La fuerza de Estados Unidos reposa en el hecho de que gente de diferente [origen] contribuye a la grandeza del país», abundó la canciller, que tiene unas relaciones difíciles con el presidente Trump.

En su arremetida contra las legisladoras, entre ellas la musulmana Ilhan Omar, el presidente de EE UU las ha instado a que «regresen» a sus supuestos países de origen, lo que ya se ha convertido en un eslogan de sus bases. Comentarios que «son contrarios a la grandeza de Estados Unidos», insistió Merkel, a la que el inquilino de la Casa Blanca ha criticado duramente en el pasado por su posición durante la crisis migratoria, que llevó a cientos de miles de refugiados a Alemania.

La canciller, que cumplió 65 años el miércoles y está en el cargo desde 2005, también se refirió durante la rueda de prensa a dos temas que preocupan a los alemanes: su estado de salud y el de la coalición de Gobierno que encabeza con los socialdemócratas (SPD) como socio minoritario. “Me siento muy bien y puedo desempeñar el cargo”, dijo Merkel en alusión a los episodios de temblores que ha sufrido en varios actos públicos, dejando claro también que quiere seguir en su puesto hasta terminar el mandato en 2021.

Frente a las informaciones recurrentes sobre un posible fin prematuro del Gobierno de coalición, Merkel defendió el papel del SPD y se mostró confiada en seguir trabajando con su socio. «Hemos demostrado que somos capaces de actuar, aunque tenemos que salvar muchas diferencias de opinión», dijo. «Esto también me da el optimismo de que el trabajo del Gobierno puede continuar. La coalición aún se enfrenta a una multitud de tareas», añadió.

Los movimientos políticos en el escenario europeo y en el interno no podían faltar en la conferencia de prensa de Merkel en una semana en la que la alemana Ursula von der Leyen se ha convertido en presidenta electa de la Comisión Europea y Annegret Kramp-Karrenbauer, apodada AKK, ha entrado en el Ejecutivo para sustituirla en la cartera de Defensa, que compatibilizará con la dirección de la CDU, el partido de las tres políticas.

«Estoy muy satisfecha de que se lograra evitar un conflicto entre las instituciones», afirmó, para asegurar que la elección de Von der Leyen «es una buena noticia para Europa» porque, a su juicio, garantiza la «operatividad» de la UE. Se mostró, además, de acuerdo con la presidenta electa en la necesidad de reformar el protocolo de Dublín y asistir en temas migratorios a los países miembros en la frontera exterior de la UE.

Preguntada sobre si Kramp-Karrenbauer, considerada su delfín, será la candidata del bloque conservador (CDU/CSU) para luchar por la cancillería en las siguientes generales, señaló que la decisión «compete» a los partidos y se adoptará «a su debido tiempo». 

La líder alemana también se refirió a la relación que espera tener con el Reino Unido cuando se materialice el Brexit. Al respecto, dijo que “el Reino Unido seguirá siendo un socio, incluso si no es miembro de la Unión Europea en el futuro”, al tiempo que destacó que el principal escollo del acuerdo, la solución para evitar una frontera dura entre la República de Irlanda (dentro de la UE) e Irlanda del Norte (territorio británico), supone la “cuadratura del círculo”.




Fuente: El país

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