Sociedad

Más de 30.000 alumnos exentos


Más de 30.000 alumnos de toda España estarán exentos de realizar la prueba la Evaluación para el acceso a la Universidad (EvAU), lo que hasta ahora se conocía como Prueba de Aptitud para el Acceso a la Universidad (PAU) o también Selectividad. Podrán acceder a la universidad con la nota media de todas las asignaturas cursadas en el Bachillerato.

De esta exención se verán beneficiados, a partir del mes de junio –cuando comenzarán a realizarse las pruebas en toda España– quienes no lograron aprobar la PAU en 2016. También alcanzará a los repetidores que en junio obtengan el título de Bachillerato, pero lo hayan cursado con el currículum antiguo. Así ocurre que muchos alumnos que el año pasado suspendieron materias, se han matriculado este curso de las que no superaron conforme al bachillerato antiguo aunque ha sido este curso académico en el que ha entrado en vigor el Bachillerato Lomce.

Se trata de una medida excepcional que el Ministerio de Educación ya reguló en una disposición transitoria con la puesta en práctica, por primera vez, de la EvAU. En definitiva, se «salvan» de la EvAU todos los que estén repitiendo 2º de Bachillerato o los que concluyeron sus estudios en el curso 2015-16 pero no tienen aprobada la PAU.

Algunas autonomías ya han avanzado algunos datos que hacen presuponer que el número de beneficiados supera los 30.000. La consejería de Educación aragonesa cuantificó hace unos días en un millar el número de alumnos que podrían hallarse en esta situación. La comunidad de Madrid cifra en 8.963 los repetidores del curso pasado, mientras que otras autonomías, como Castilla y León, tiene 3.700 repetidores de 2º de Bachillerato.

Según los datos del último informe elaborado por el Consejo Escolar del Estado, el 77,3 por ciento del alumnado evaluado en segundo curso de Bachillerato en régimen ordinario obtiene el título, con lo que uno de cada tres no lograría aprobar todo. Sólo en el último curso académico se matricularon en esta etapa educativa 707.033 alumnos, según los datos de los que dispone el Ministerio de Educación.

El motivo de esta excepción, regulada en la orden ECD/1941/2016, de 22 de diciembre, por la que se determinan las características, el diseño y el contenido de la evaluación de Bachillerato para el acceso a la Universidad, tiene que ver con la implantación este año del nuevo currículo de la Lomce en el segundo curso, de tal manera que los alumnos del modelo anterior se verían obligados a hacer una prueba con asignaturas y temarios que no han estudiado. Ahora bien, la norma también contempla otro detalle importante y es que estos alumnos que se libran de la temida prueba «sólo podrán optar a las plazas de las carreras universitarias que queden vacantes después de asignar las que soliciten los estudiantes que hayan superado la EvAU en la convocatoria de junio y también en la de septiembre. Se les dará las plazas que queden», explica a LA RAZÓN el rector de la Universidad de Murcia (UMU), José Orihuela.

Hay comunidades autónomas en las que se ha podido hacer alguna adaptación en la matrícula a estos alumnos repetidores de tal manera que han podido cursar las asignaturas suspensas y otras adaptadas a la Lomce para no quedarse con las últimas plazas vacantes y poder presentarse en junio a la prueba de acceso a la universidad con las mismas opciones que el resto de alumnos que han cursado este año el bachillerato Lomce. «Lo que está claro es que los alumnos que no se examinen de la EvAU no podrán acceder a titulaciones muy demandadas, como Medicina», añade el rector de la Universidad de Murcia. De este modo, sus posibilidades de entrar en la universidad se reducen sólo a aquellas titulaciones que no tienen casi demanda.

Así, muchos alumnos madrileños repetidores han optado por estudiar asignaturas de la Lomce que no habían cursado para poder presentarse a la prueba, según confirmó un portavoz de la consejería de Educación de la Comunidad de Madrid. Pese a la disposición transitoria, comunidades como Andalucía han regulado que estos estudiantes «exentos» de la prueba puedan estar en igualdad de condiciones que el resto de los que han cursado bachillerato Lomce y subir nota presentándose sólo a la prueba específica. En Aragón, tienen que realizar la prueba obligatoria y la voluntaria si no quieren quedarse con las últimas plazas.

A pesar de que la Selectividad la aprueban más del 90 por ciento de los alumnos que se presentan en junio a los exámenes de acceso, la nota que consiga el alumno tiene es muy importante ya que unos decimales pueden llegar a suponer la entrada o no al centro universitario deseado. No obstante, en general, entrar en la universidad no resulta muy difícil para los estudiantes que aprueban sus estudios en junio.

El presidente de la Conferencia de Rectores de Universidades Española (CRUE), Segundo Píriz, está convencido de que, al margen de las adaptaciones autonónicas, «todas las comunidades autónomas van a cumplir la norma que los rectores acordamos con el Ministerio de Educación y no se pondrá en peligro el distrito universitario único que permitirá la movilidad de los estudiantes». De hecho, el Ministerio y los rectores acordaron que este año la prueba sea muy similar a la antigua PAU de manera que un alumno que se examina en Murcia, por ejemplo, también pueda acceder a estudiar una titulación que se imparta en Madrid o el País Vasco.

La Evaluación para el acceso a la Universidad (EvAU) o EBAU (Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad), como también se llama dependiendo de la comunidad autónoma, «tiene como finalidad valorar, con carácter objetivo, la madurez académica del estudiante, así como los conocimientos y capacidades adquiridos en el Bachillerato y su capacidad para seguir con éxito las enseñanzas universitarias oficiales de Grado», tal y como expone el Ministerio de Educación.

De momento, ya ha empezado la cuenta atrás para la nueva prueba que tendrá que realizarse en todas las comunidades autónomas antes del próximo 10 de junio.




Fuente:La razón

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