El Madrid se desquitó del bochorno de la última derrota en Vallecas con una cómoda e intrascendente victoria ante un Villarreal que aún no tiene asegurada la permanencia pero jugó en el Bernabeu con poca tensión y una defensa propicia al cante. La cita sirvió para acordarse de Casillas. El público coreó el nombre del portero de Móstoles en repetidas ocasiones y los jugadores del Madrid salieron al césped con una camiseta para darle ánimos.

El buen tiempo, el largo puente del 2 de mayo y la nula importancia del partido vaciaron un poco más el coliseo blanco, que se quedó en 46.000 espectadores. El calor y la hora ayudaron a que el partido tuviera un aire a un bolo de verano.






Tiempo de probaturas

Zidane modificó otra vez el once

En el Bernabeu se ha instalado el tiempo de probaturas. Es imposible adivinar ahora mismo a quién dará bola Zidane. Lo único seguro es la postergación de Bale, fuera incluso de la convocatoria. También le pasó lo mismo a Modric. Isco, Asensio y Navas, que parecían recuperados para la causa, tuvieron otra vez ración de banquillo.

La tarde volvió a demostrar que Valverde y Brahim son dos valores en alza para Zidane. Pero también jugaron Kroos y Vallejo, dos que se presumía en el vagón de los desahuciados. Y otro tanto le pasó a Mariano, que además se dio el gustazo de marcar un doblete, el primer gol antes de los dos minutos. El otro goleador fue si cabe aún más insólito: Jesús Vallejo.


Goles de parecida factura

Fallos en la salida del balón

Los dos primeros goles del partido vinieron con la misma factura: distracciones del encargado de sacar el balón y alguien más vivo que roba la cartera. En el 1-0, al minuto y medio. falló Cazorla, Brahim le arrebató el balón y por allí apareció Mariano, el más rápido de la clase, para plantarse ante Andrés y batirle. A los diez minutos el que falló fue Casemiro y el que robó el cuero para empatar Gerard Moreno.

La primera parte fue entretenida, muy de ida y vuelta porque el Villarreal tiene en su ADN que es un equipo alegre, que especula poco porque no lo sabe hacer. El Madrid movió el balón con más viveza de lo habitual. Desperdició alguna que otra ocasión y en el 40 volvió a adelantarse en el marcador gracias a un córner sacado en corto por Kroos, Marcelo remató y en el despeje el balón le cayó muerto a Vallejo, que no tuvo más que alojarlo en la portería, premio a una temporada plena de desdichas y lesiones.






El recuperado

Vinicius volvió a jugar

La poca emoción del segundo tiempo murió enseguida porque en el 49 Mariano clavó el 3-1 tras una asistencia de Carvajal. El Villarreal no tuvo más remedio que dar un paso al frente y quedó muy expuesto a las contras. Entraron Asensio e Isco, pero el partido había caído ya en la sosería. Para el último cuarto entró Vinicius, lesionado el día del Ajax. No hizo mucho, pero el Bernabeu le recibió como a un héroe. O rei Vinicius. Y encima el Villarreal acortó distancias en el tiempo añadido por medio de Jaume Costa.








Fuente: LA Vanguardia

A %d blogueros les gusta esto: