La comitiva de Ciudadanos está siendo increpada con gritos de «¡fuera, fuera!», «¡hijos de puta y ciudadavox!», entre otros insultos, mientras intentan avanzan por el Paseo del Prado en la manifestación del Orgullo de Madrid. Algunos concentrados han lanzado incluso botellas de agua y latas de cerveza vacías a la zona donde se encuentran la portavoz nacional del partido, Inés Arrimadas; el líder de Cs en la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado; la diputada en el Congreso Patricia Reyes y la consejera de Igualdad de Andalucía, Rocío Ruiz, además de decenas de cargos institucionales.


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Los manifestantes que se han parado ante la comitiva de Ciudadanos antes de que arrancara el desfile. F. J. B.

Los políticos de Ciudadanos participan en el desfile del Orgullo de Madrid caminando, tras serle vetada la participación en carroza propia por negarse a firmar el documento de la organización Cogam, que en uno de sus puntos reclamaba a los partidos «no valerse de los votos de los partidos que defienden una ideología de extrema derecha para gobernar». Alrededor de las 21.00 horas, a la altura de la puerta de Velázquez del Museo del Prado, los manifestantes han roto el cordón de seguridad y están impidiendo seguir a los miembros de Ciudadanos, realizando también una sentada para intentar impedir el avance. Pasadas las 21.30 ha llegado a la zona agentes de la Unidades de Intervención Policial, los conocidos como antidisturbios.

Los gritos han sido mayoritarios mientras avanzaban por el paseo del Prado y han generado algunas discusiones entre los asistentes. «Quien viene a apoyar al colectivo, merece respeto», reprochan algunos a quienes insultan a los políticos de Cs.


Sentada de manifestantes para impedir el paso a la comitiva de Cs.ampliar foto
Sentada de manifestantes para impedir el paso a la comitiva de Cs. F. J. B.

La concentración ha estado tranquila mientras no ha avanzado, ya que se encontraba el grupo de Ciudadanos protegido por cuatro furgones de los antidisturbios. Justo cuando ha empezado el recorrido, pasadas las 7.30 de la tarde, y Ciudadanos no tenía esa protección policial, les han empezado a llover todo tipo de insultos, gritos e incluso lanzamientos de agua por parte de todos los concentrados.

Entonces, un grupo de unos 20 manifestantes se han concentrado delante de la comitiva de Ciudadanos y les han pedido que se marcharan. Cubiertos con cofias de monjas blancas y pancartas naranjas, han gritado «el Orgullo no se vende, se defiende», «¡hijos de puta y ciudadavox». A los gritos de estos 20 manifestantes que se colocaron delante de la comitiva de Ciudadanos con pancartas se les han unido más personas en los cánticos contra el partido y se están viviendo momentos de tensión en el Paseo del Prado. Uno de los miembros del partido ha sacado un paraguas para proteger la zona donde se encontraban los líderes del partido, que mantienen la sonrisa y entonan cánticos de «¡Libertad!» y «El Orgullo es de todos».

El servicio de seguridad ha tenido que sacar incluso a dos personas que se querían acercar a Arrimadas. Uno de ellos ha lanzado cerveza a uno de los integrantes de seguridad. “Fuera Ciudadanos de nuestro Orgullo”, “Sois unos fascistas”, «Quien pacta con fascista es fascista», «Vergüenza debería daros pactar con la extrema derecha» son algunos de los gritos lanzados contra el partido de Rivera.

La charanga contratada por Ciudadanos ha intentado acallar los gritos entonando varias canciones pero no ha sido suficiente. Arrimadas, junto con el resto del colectivo, estaba bailando a los sones de esas canciones. También respondían gritando “el orgullo es libertad y no nos tenemos que marchar”.

Una exclusión «injusta, sectaria y arbitraria»

Al inicio de la marcha estuvo también la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, que luego tuvo que ausentarse para oficiar una boda y no ha estado presente cuando han comenzado los gritos. «Estamos orgullosos de que hemos defendido y hemos incluido en el pacto con el PP la defensa del colectivo LGTBI. Lo más importante es que el orgullo se queda aquí [en el centro de Madrid, en referencia a la petición de Vox de llevarlo a la Casa de Campo]. Vamos a garantizar esos derechos porque nosotros además llevamos esa concejalía», dijo.

Villacís ha considerado «un paso atrás» que el Orgullo «reste a gente que cree en la libertad y que lleva muchos años reivindicando la libertad y luchando por el colectivo LGBTI». «Si hay algo que destacaba siempre en el Orgullo es que sumaba», ha manifestado y, preguntada por el supuesto pacto del PP con Vox en el ayuntamiento, ha negado conocerlo. «El único pacto que he visto es el que nosotros hemos firmado con el PP donde se reconoce que vamos a seguir luchando por los derechos LGTBI, algo garantizado porque llevamos la concejalía de Igualdad y Familias, y que el Orgullo se queda en el corazón de Madrid», ha declarado.

Aguado además ha recordado que el año pasado en la Comunidad de Madrid se aprobó la primera ley contra la «lgtbfobia» y que protege los derechos de los transexuales, «gracias a los votos de Ciudadanos». «Quien quiera cuestionarnos, allá ellos, pero no conocen lo que somos y para lo que hemos venido a la política», ha señalado el portavoz de la formación naranja en la Asamblea, y ha considerado «injusto, sectario y arbitrario» que quieran excluirles de una manifestación que «es de todos».

En referencia al decálogo de los organizadores, que se han negado a firmar y que instaba a los partidos a no valerse de los votos de extrema derecha para gobernar, Aguado lo ha llamado «manifiesto político que busca partir y romper la transversalidad del movimiento LGTBI».

El Orgullo más político

El viernes 28 de junio arrancó una nueva edición del Orgullo LGTBIQ de Madrid, probablemente una de las más políticas que se recuerdan. El pacto de PP y Ciudadanos con el partido ultraderechista VOX para formar gobierno no ha gustado a las asociaciones organizadoras debido a los comentarios “lgtbifóbicos” que el partido ultraderechista ha pronunciado en repetidas ocasiones.

Por ese motivo, se ha denegado la participación de PP y Ciudadanos en la manifestación de este sábado, que a partir de las 18.30 horas encabezarán los mayores LGTBIQ como homenaje a su lucha histórica por los derechos del colectivo. Este año se celebra también el 50º aniversario de los disturbios de Stonewall, en Nueva York, efemérides que conmemoran las celebraciones del Orgullo en todo el mundo.

Vox ha criticado este lunes que el alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, permita que la bandera arcoíris del colectivo LGTBi ondee en el Palacio de Cibeles durante la celebración de las fiestas del Orgullo, ya que consideran que pertenece a un «lobby que odia a todo el que no piensa como ellos». Durante la campaña electoral, su candidato, Javier Ortega Smith, mencionó la posibilidad de trasladar el Orgullo LGTBi a la Casa de Campo, aunque aseguró que mantendría la subvención municipal a las fiestas. Esta misma semana, la líder regional del partido de ultraderecha, Rocío Monasterio, tachó el desfile del Orgullo de «caricatura denigrante» y añadió: «Cuando una madre y un padre salen a la calle del portal de su casa no tienen por qué encontrarse con ese espectáculo».

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Fuente: El Pais

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