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Málaga despide a Chiquito: “Hasta luego, don Gregorio” | Cultura


Familiares del humorista Chiquito de la Calzada velan sus restos mortales en la capilla ardiente instalada en el auditorio de la Diputación de Málaga. DANIEL PÉREZ EFE | EPV

Juan Pablo, de 40 años, es uno de los muchos malagueños que este sábado se ha pasado por la capilla ardiente de Gregorio Sánchez Fernández, el gran humorista Chiquito de la Calzada, fallecido esta madrugada a los 85 años. Con su hija en brazos, se ha parado unos segundos frente al féretro del cómico, cuyo cadáver se vela en el auditorio Edgar Neville de la Diputación, sobre el mismo escenario en el que Gregorio recibió agradecido, en noviembre del año pasado, el título de Hijo Predilecto de la Provincia. “Despídete de Chiquito”, le ha dicho Juan Pablo a su hija Carina, de solo seis meses. “Es que hace los mismos ruiditos que él… jaarl“, contaba después, con una sonrisa y en homenaje a la persona entrañable que se ha ido.

En Málaga, a Chiquito de la Calzada se le venera. Su capilla ardiente permanecerá abierta hasta las 22.00 y mañana domingo se oficiará una misa sepelio en la iglesia de San Pablo, en el barrio de la Trinidad, donde nació Gregorio. Sus cenizas serán depositadas en el columbario de la cofradía del Cautivo, una de las imágenes más veneradas de la Semana Santa malagueña, donde se encuentran también los restos de su esposa, Josefa García Gómez, Pepita, fallecida en marzo de 2012 de forma inesperada. El matrimonio no tuvo hijos y la muerte de Pepita dejó al cómico inmerso en una melancolía que ha arrastrado hasta su último día.

“Grande entre los grandes […] Me quedo con tu recuerdo, humor y sonrisa eterna. Descansa en paz”, se lee en el libro de condolencias abierto para que los malagueños transmitan su pésame a la familia. “Hasta luego, don Gregorio”, ha escrito otra persona anónima. Pero lo más repetido son los agradecimientos a Chiquito por las carcajadas que su peculiar humor ha provocado desde que saltó a la fama en 1994, gracias al programa de chistes Genio y figura. Tenía ya 62 años y arrastraba una vida de sacrificios y trabajo como cantaor de flamenco y palmero en compañías que hacían bolos por tablaos de todo el país y fiestas privadas de gente adinerada.

Jóvenes, personas mayores y niños. El goteo de personas para despedir a Chiquito no ha cesado desde que la capilla ardiente ha quedado abierta a las 12.00 del mediodía. Su hermano Tomás ha agradecido el cariño de la gente y el interés por su salud durante estos últimos días. Gregorio fue ingresado en el Hospital Regional de Málaga el pasado 31 de octubre por una angina de pecho que se complicó con una infección a principios de semana. Fue traslado a la UCI y ha fallecido la madrugada de este sábado.

Toda la Corporación municipal de Málaga se ha acercado hasta la Diputación Provincial para dar su último adiós a Chiquito. “Fue una persona entrañable, cercano a la gente, que presumió de malagueño y llevó a Málaga en su corazón”, ha resaltado el alcalde, Francisco de la Torre. También lo ha hecho el presidente de la Diputación, Elías Bendodo, y el líder del PP andaluz, Juan Manuel Moreno. Esta tarde se espera la visita de la presidenta andaluza, Susana Díaz.

Los mensajes de despedida, además, han llegado de manera masiva a través de las redes sociales. Sus compañeros de profesión han sido especialmente cariñosos con un cómico al que admiran. “Era un ser único, en la vida lo más complicado es ser original”, subrayaba sentado en las gradas del auditorio Antonio Pino, dueño de la compañía de títeres de teatro infantil Peneque El Valiente. Conocía a Gregorio desde chico, de los ambientes que frecuentaba el humorista en el centro de Málaga. Muy afectado estaba el humorista Manuel Sarria, muy amigo de Chiquito.

“Se nos ha ido el gran Chiquito. Hombre bueno, entrañable, genial, artista de todos. Gracias Chiquito, nos harás sonreír siempre”, se lee en la cuenta oficial de Twitter de la Casa del Rey. Junto a su féretro, este sábado, la gran foto que normalmente cuelga de la pared del restaurante Chinitas de Málaga, una segunda casa para Chiquito, muestra sonriente al humorista, como agradeciendo al público su inmenso cariño. “Malagueño que ha hecho reír al mundo”, dice una placa que acompaña a la imagen enmarcada. Chiquito ha muerto, pero su humor perdurará siempre.




Fuente: El país

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