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Magnética Norah Jones


Con la polivalencia que está caracterizando una vez más al festival Las Noches del Botanico se cerró la edición de 2018. Fue Norah Jones la autora de broche final de un ciclo que ha visto veladas de discoteca, de tablao, de garito de rock hasta las doce y, como anoche, de teatro o de auditorio en su versión más clásica. Jones, tímida y poco elocuente, plasmó un recital de categoría. La exquisita compositora e intérprete

La estadounidense ha perdido dinero en su visita a la capital. Había otro ciclo que pagaba más y vendía las entradas más caras, pero ella prefirió un evento de corte más popular. Renunció al Teatro Real por los grillos del Jardín Botánico de la universidad Complutense, que anoche, de manera excepcional, no dejaron de cantar mientras la música sonaba.

Así fue como abrió con “My Heart Is Full” y “Nightingale”, llenas de pausa y aliento jazz, con formación de cuarteto: órgano, batería y bajo, excelentes los tres con Jones al piano. “Street Strangers”, “It’s Gonna Be”, “Day Breaks” y “Begin Again” formaron un set completo, empastado.

Y no era la noche de la euforia, claro, sino del cierre de calidad, seña de la programación de un festival que ha llegado a su final con un rotundo éxito de asistencia y de categoría artística. “Cold Cold Heart” e “It Was You” siguieron un repertorio hecho para disfrutar de la calma del final de julio.

Jones no es precisamente un derrderroche elocuencia. Su carácter, más bien retraído, apenas le permitió saludar y mandar algún “I love you” pero lo cierto es que Jones derrochó muy poco. Guardaba para el final “Got To See You Again” y Don’t Know Why” y no estiró más el show. Eso sí, cuando termino, después de una hora y media escasa de concierto, los grillos seguían cantando.




Fuente: La razon

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