El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, este viernes. En el video, la conferencia de prensa. FOTO: REUTERS / VIDEO: AFP

Nicolás Maduro reveló ayer que ha pedido a España y “otros países amigos” crear un grupo de apoyo que facilite el diálogo ante las elecciones parlamentarias de este año en Venezuela y que ayude al régimen en su ofensiva contra las sanciones de EE UU. “Ojalá el presidente argentino Alberto Fernández nos ayude con eso. También se lo hemos hecho saber a España, Panamá, México y la Unión Europea” inició una ofensiva internacional en la Corte Penal Internacional, donde esta semana el canciller Jorge Arreaza introdujo una demanda contra el presidente Donald Trump por las sanciones contra Venezuela, que calificó como un «llamamiento a la guerra» por parte de Estados Unidos. Maduro recurre ahora a La Haya, donde desde 2019 reposa una demanda que introdujeron seis países (Argentina, Chile, Perú, Colombia, Canadá y Paraguay) en su contra, en la que lo acusan de crímenes de lesa humanidad durante la violenta represión de las jornadas de protestas de 2014 y 2017, aseguró el líder chavista, que aprovechó para calificar el contenido de la conversación entre su número dos, Delcy Rodríguez, y el ministro de Transportes español, José Luis Ábalos, de “secreto”.

En una rueda de prensa celebrada en el palacio de Miraflores, en Caracas, el líder chavista aseguró que entre esos “países amigos” estarían Argentina, México, Panamá, Rusia y también la Unión Europea, según dijo durante la rueda de prensa celebrada en el Palacio de Miraflores, en Caracas. El dirigente bolivariano subrayó la importancia de que ese diálogo, para el que aseguró que cuenta con la disposición del presidente argentino, se produzca antes de las elecciones legislativas para lograr un Consejo Nacional Electoral (CNE) “de consenso”. La oposición rechaza la composición actual del organismo electoral dominado por afines al chavismo y está fuera del diálogo unos nuevos comicios presidenciales que zanjen la crisis institucional que vive el país desde que Maduro juró en 2019 un segundo mandato tras unas elecciones consideradas fraudulentas. “En Venezuela se desarrolla una de las guerras más importantes del siglo XXI y por eso hemos salido con la verdad de nuestro país para exigir justicia al mundo entero. Cuando conseguimos un lote importante de medicinas en algún país y estamos listos para traerlos llega una orden y bajan la carga y el paciente que está en Venezuela se queda sin su medicamento”, aseguró.

Esta sería la cuarta ruta de conversaciones y mediación que se abriría en el último año, después de las del Grupo Internacional de Contacto a las que se sumó el Grupo de Lima para promover una transición política en Venezuela, la suspensión de las negociaciones de Oslo y Barbados y la Mesa de Diálogo Nacional, a la que recientemente se incorporó el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, que en 2016, 2017 y 2018 también encabezó intentos de diálogo que naufragaron.

Nicolás Maduro este viernes en una rueda de prensa. En vídeo, declaraciones de Maduro sobre el encuentro entre Delcy Rodríguez y José Luis Ábalos. Getty Images | EFE

Maduro consideró, además, que “ese proceso de diálogo debería conocer todas las acciones ante el Tribunal Penal Internacional (TPI) para exigir el cese de todas las medidas coercitivas contra Venezuela por parte del Gobierno de Estados Unidos”. Maduro se refería a la denuncia presentada el jueves por su ministro de Exteriores, Jorge Arreaza, ante el TPI por los supuestos crímenes de lesa humanidad propiciados por las sanciones de Estados Unidos contra Venezuela. “Ojalá ese grupo de países amigos le diga, le haga entender y defienda ante el Gobierno de Estados Unidos el derecho de Venezuela a su desarrollo económico sin medidas persecutorias, coercitivas, criminales”, sugirió.

Durante su comparecencia, el líder chavista aseguró también que en España hay una campaña contra Venezuela, pero que las encuestas hechas en el país certifican que la mayoría lo considera el presidente constitucional. A preguntas de un corresponsal y en presencia de su número dos, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, Maduro se refirió por primera vez al incidente en el aeropuerto de Barajas el pasado 24 de enero por el encuentro entre Rodríguez y el ministro español de Transportes, José Luis Ábalos, que ha causado una tormenta en el panorama político español. La vicepresidenta venezolana tiene prohibida su entrada en territorio Schengen debido a las sanciones impuestas por la Unión Europea.

Maduro bromeó, entre risas de la propia Rodríguez y de otros ministros, sobre el contenido de la conversación y aseguró que se han inventado una telenovela. “ En España han hecho una telenovela, el Delcygate. Eso es secreto. Tendrá que contarlo ella”, dijo. “Delcy pasó por el aeropuerto de España y siguió su rumbo. Ahí dejó a nuestro ministro de Turismo [Félix Plasencia] que saludó al Rey y compartió con empresarios y ministros españoles. Pero la derecha española quería detenerla y humillarla. Delcy vivió seis años en Londres y cinco en París, es casi europea, habla bien inglés y francés. Sus amigos son europeos. Dejen la persecución contra Venezuela”.

Ábalos tuvo que dar explicaciones sobre su encuentro en Barajas este miércoles en el Congreso en la sesión de control al Ejecutivo. Cuando trascendió la reunión, el ministro de Transportes negó que se hubiese producido. Después cambió su versión y reconoció que existió «un saludo de entre 20 y 25 minutos». Un informe policial al que tuvo acceso EL PAÍS confirmó que Rodríguez no entró en territorio europeo, pero detalló que el encuentro duró “una hora aproximadamente”.

En su alocución, Maduro también abrió fuego contra Brasil. “[El presidente] Jair Bolsonaro está detrás de las amenazas terroristas contra Venezuela y los está arrastrando a un conflicto armado con Venezuela por amparar a terroristas”, dijo en referencia a los militares venezolanos que se asilaron en el país vecino tras el un asalto a un parque de armas en el sur de Venezuela. Recordó que este fin de semana está realizando un nuevo ejercicio militar con más de dos millones de soldados y milicianos para el que se ha movilizado la artillería. Los misiles rusos BUK han sido expuestos en la base militar de La Carlota en Caracas.

El líder chavista reiteró su disposición a hacer elecciones parlamentarias, que por mandato constitucional corresponden para finales de este año. Aseguró estar dispuesto dar algunas garantías como la elección de un nuevo Consejo Nacional Electoral, que dejaría a cargo de la Asamblea Nacional actual, pero la que dirige la junta paralela de Luis Parra, que es la que reconoce Maduro.

“Llegará el día en que Guaidó vaya a la cárcel”

Nicolás Maduro volvió a amenazar ayer con detener a Juan Guaidó, el presidente encargado de Venezuela que ha sido reconocido por 60 países y líder de la Asamblea Nacional opositora, que acaba de volver al país tras una gira internacional en la que ha sido recibido, entre otros líderes mundiales, por Donald Trump, Justin Trudeau, Emmanuel Macron y Boris Johnson. “El día que los tribunales den el mandato de detener a Guaidó por todos los delitos que ha cometido será detenido. Ese día no ha llegado, pero llegará”.

Sobre Guaidó pesaba una prohibición de salir del país, que el líder opositor ya desafió en febrero de 2019, cuando cruzó la frontera con Colombia para intentar que la ayuda humanitaria llegara a Venezuela.

Al contrario, volvió a soltar amenazas de detención contra el presidente encargado reconocido por 60 países y jefe del Parlamento, quien volvió a desafiar las prohibiciones de salida del país que le impuso la justicia venezolana para hacer una gira internacional. «El día que los tribunales den el mandato de detener a Guaidó por todos los delitos que ha cometido será detenido. Ese día no ha llegado, pero llegará».

Por último, y en referencia a la vuelta del presidente encargado Juan Guaidó a Venezuela tras su gira internacional, Maduro señaló que están evaluando las medidas que tomarán contra miembros del cuerpo diplomático acreditado en el país, que volvieron a acompañar al líder opositor a su regreso al país. “El embajador de Francia [Romain Nadal] se ha inmiscuido una vez más en asuntos internos. Estamos evaluando la respuesta y vamos a evaluar uno por uno los casos y veremos si nuestra respuesta es que nuestros embajadores convoquen movilizaciones en oposición a los Gobiernos de esos países, si convertimos en un caos las relaciones diplomáticas y políticas en el mundo o que respeten”, advirtió.




Fuente: El Pais

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