Metro de Madrid marcó el año pasado un nuevo récord de viajeros: 677,4 millones, algo más de un 3% con respecto a 2018. El tercer mejor dato de la historia del suburbano. “Metro es el medio favorito y lo va a seguir siendo», ha dicho Ángel Garrido, consejero de Transportes de la Comunidad. Garrido ha celebrado un 2019 “histórico”. Los viajeros han crecido todos los días de la semana. Además, el pasado 29 de noviembre, celebración del Black Friday, se registró la mayor demanda en la historia de Metro: 2,7 millones de viajeros.

Los datos de demanda de la Memoria anual de Metro, que han sido adelantados por el vicepresidente Ignacio Aguado y Garrido, reflejan que Metro consolida viajeros: es el sexto año consecutivo que suben. No alcanza los 687,7 millones de 2007, ni los 685,5 del año siguiente, pero se queda con el bronce en la historia del suburbano. La estación de Sol permanece como la más transitada (24,4 millones en 2019, un 2,8% más que el año anterior). La línea 6, como la más usada; transportó a 111,7 millones de personas, un aumento del 3,9%. La siguen la 1 (97,4 viajeros); la 10 (con 78,7); la 5 (72,2) y la 3 (70,8).

Cuatro de cada diez viajeros (40,5%) utilizan el abono transporte para viajar en el metro. Le sigue el abono joven (26,5%), que crece casi un 5%; el Metrobus (20,3%). En la cola, y aunque el uso de ambos títulos aumenta en torno al 4%, el abono tercera edad (6,3%) y el billete sencillo (3,7%).

Garrido también ha celebrado la «significativa tendencia a la baja» de las reclamaciones de los viajeros, que según detalló en el último trimestre de 2019 se redujeron un 54,5% con respecto al anterior. Entre medias se produjo el cambio de Gobierno en la Comunidad de Madrid. En el reparto de poder con el PP, Cs se quedó con Transportes y con Metro. Garrido nombró el pasado octubre consejera delegada de la compañía a Silvia Roldán.

A pesar de los buenos números de viajeros, el año pasado no fue el mejor año de Metro. La compañía celebró su centenario en un clima enrarecido. La efeméride estuvo rodeada de protestas y huelgas de los trabajadores que denunciaban la falta de trenes y maquinistas; reclamaciones de los viajeros que se quejaban de la saturación de los vagones o de las largas esperas en andenes; y el amianto de sus instalaciones cuya presencia Metro ocultó a sus trabajadores durante décadas. De hecho, un juzgado de Madrid investiga a siete responsables del área de Salud y Prevención de Riesgos de Metro tras una denuncia de la Fiscalía por delitos contra los derechos de los trabajadores, homicidio imprudente y lesiones por imprudencia.

Aunque parece que estos problemas se han mitigado los últimos meses, no se han solucionado. Sirva como ejemplo la adquisición de 60 nuevos trenes, que fue anunciada en octubre de 2018. Todavía no habían sido encargados. Fuentes de Metro aseguran que ya tienen los pliegos listos y es una de las prioridades de Roldán. En los últimos años, y a pesar del aumento continuo de viajeros, el número de trenes no ha dejado de disminuir: en 2010 había 2.369 coches; en 2018, 2.322.

Cierres, reformas y colapsos

El consejero de Transportes también habló sobre el cierre de la estación de Gran Vía, clausurada desde agosto de 2018. Como ya dijo, los trabajos no concluirán hasta finales de este año o principios del que viene. “Hemos atendido los requerimientos que nos han formulado desde la Dirección General de Patrimonio”, ha dicho Garrido en referencia a los restos arqueológicos encontrados, parte de los vestigios del vestíbulo proyectado por Antonio Palacios. “Lo primero es salvar aquello que es de todos y después lógicamente los retrasos que se puedan producir en las obras”, ha agregado el consejero. La Comunidad asegura que fue algo inesperado, pero varias asociaciones dedicadas a la defensa del patrimonio alertaron de la posibilidad de hallar material relevante.

Por otro lado, la línea 4 permanece cerrada hasta marzo mientras se realizan trabajos de modernización (cambio de catenaria) y de desamiantado. La semana pasada, la estación Hospital del Henares, la última de la línea 7 B, cerraba de la noche a la mañana. Es la sexta vez que un tramo de esta línea se tiene que cerrar al público desde su inauguración en 2007. Esto se debe al tipo de suelo por el que discurre el trazado: es muy salino y se disuelve generando que las estructuras colapsen o provocando grietas en los pisos de los vecinos. Algo que consta en varios informes previos a los trabajos elaborados por la constructora responsable del proyecto como de la Comunidad.

Los sindicatos del suburbano denuncian que la estación «está mal construida por imposición política”. El trazado de la línea se modificó siguiendo “los caprichos de la exlideresa del Partido Popular, Esperanza Aguirre», según los representantes de Solidaridad Obrera. Es cierto que el recorrido de la línea se modificó, como reconoció Dragados, responsables del proyecto.

Garrido también ha celebrado la “significativa tendencia a la baja” de las reclamaciones de los viajeros, que según detalló en el último trimestre de 2019 se redujeron un 54,5% con respecto al anterior. Entre medias se produjo el cambio de Gobierno en la Comunidad de Madrid. En el reparto de poder con el PP, Cs se quedó con Transportes y con Metro. Garrido nombró el pasado octubre consejera delegada de la compañía a Silvia Roldán.

“Una falta de respeto”

Los alcaldes de Coslada y San Fernando, los socialistas Ángel Viveros y Javier Corpa, respectivamente, han acusado de «deslealtad institucional» al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso por la gestión del cierre de la estación Hospital del Henares, la última de la línea 7B que no estará operativa hasta dentro de un año.

Los regidores han descrito como “una falta de respeto” que la Comunidad no les haya remitido el informe de Metro que ha obligado a clausurar la estación. Una decisión que se tomó el pasado 4 de febrero rápidamente y debido a un informe técnico de la empresa pública. Los representantes de los trabajadores llevaban tiempo denunciado problemas en la instalación que podían poner en riesgo a los trabajadores.

“No se han vuelto a poner en contacto para dar explicaciones”, han lamentado Viveros y Corpa. Ambos ha mostrado su “absoluta indignación” y “malestar” con el Gobierno regional y han pedido una reunión con Ángel Garrido. Como el consejero de Transportes no les ha respondido -ha optado por “esconderse”- han reclamado una cita de “urgencia” a Ayuso. Piden a la Comunidad que “no mire para otro lado” y que respondan a los vecinos cuyas viviendas están agrietadas y solucionen el “problema de movilidad” que genera el cierre de la estación a sus vecinos.

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Fuente: El Pais

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