El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha convocado a los jefes de Estado y de Gobierno este viernes tras una larga noche en la que ha constatado las enormes diferencias que aún separan a los Veintisiete en la negociación del presupuesto de la UE para los próximos siete años. Los socios de la UE siguen sin encontrar un mínimo denominador común. Los grandes contribuyentes, liderados por Holanda, reclaman recortar las cuentas hasta el 1% de la Renta Nacional Bruta (RNB) para no cargar con el boquete que deja el Reino Unido, de 75.000 millones de euros, mientras que otros países, desde Finlandia a España, pugnan por los fondos de cohesión y agricultura. Y aun así, con prioridades distintas.

Tras un primer encuentro con todos los líderes, Michel habló con cada una de las delegaciones para comprobar si era posible una aproximación de posiciones. Las reuniones terminaron pasadas las 6.30. El presidente del Consejo convocó a los socios de la UE a las diez de la mañana, aunque lo retrasó en dos ocasiones y ahora no tiene hora de inicio. Según fuentes diplomáticas, a media mañana, Michel todavía no había mandado ninguna propuesta nueva, por lo que no descartan que el consejo extraordinario pueda terminar sin acuerdo. Una de las primeras en encontrarse con el presidente del Consejo fue Alemania, que también rechaza la oferta que Michel mandó a las delegaciones el pasado viernes.

A su llegada al Consejo, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, consideró improbable que la negociación por el presupuesto pueda resolverse este fin de semana. «Estoy preparada para quedarme todo el fin de semana, pero no creo que lleguemos a un acuerdo», ha sostenido la líder del Gobierno danés, que viene manteniendo una de las posturas más duras dentro del grupo de países contrarios a aumentar el gasto.

«Las posiciones todavía están muy alejadas las unas de las otras», ha asegurado la primera ministra finesa, Sanna Marin. La jefa de Gobierno ha añadido que «parece muy difícil» alcanzar un acuerdo este viernes, y ha recordado que para ello es indispensable que los países sean «flexibles». El primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, ha coincidido en que «las posiciones no están tan cerca como para hallar soluciones», aunque ha rechazado hablar de «fracaso» y ha abogado por ver cómo discurre el debate «en las próximas horas».

Michel llevó a los países una propuesta de presupuesto de 1,094 billones de euros en los próximos siete años, el equivalente al 1,074% de la RNB de los Veintisiete. Holanda, Dinamarca, Suecia y Austria se oponen tajantemente a esta cantidad y exigen recortes más contundentes en los fondos agrícolas y de cohesión. La propuesta de Michel ya preveía un tijeretazo del 12% en fondos para favorecer la convergencia y un 14% en la Política Agraria Común (PAC).

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reunió con Michel pasada la medianoche y salió sin hacer declaraciones. Antes del encuentro, Sánchez calificó la propuesta de Michel de «altamente decepcionante». España, que podría pasar a ser contribuyente neto en el periodo de entre 2021 y 2027, batalla por impedir un recorte drástico en cohesión y agricultura.

La propuesta que el pasado viernes mandó Michel a los países para negociar esta semana suavizaba el recorte que formuló la última presidencia de la UE en diciembre, entonces en manos de Finlandia. Esa propuesta fue también ampliamente rechazada. La Comisión había propuesto unos presupuestos equivalentes al 1,11% de la RNB, que ya preveían recortes en cohesión y agricultura para afrontar nuevos retos como la agenda digital, el cambio climático, el control de los flujos migratorios o defensa. En el periodo de entre 2014 y 2020, los Veintisiete gastaron el equivalente al 1,16% de la RNB. Los presupuestos deberán pasar en última instancia, además, por el Parlamento Europeo, cuya propuesta era del 1,3% de la RNB.




Fuente: El Pais

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