Ha sido una odisea de seis meses, gran parte de ellos marcados por la pandemia del coronavirus, que ahora ha visto su fin. El último crucero que aún llevaba pasajeros a bordo ha amarrado al fin en un puerto para desembarcar a sus ocho últimos pasajeros. Ha sido en el puerto alemán de Bremerhaven, el lunes pasado, donde el MV Artania echó marras y cerró así un viaje que había comenzado en Hamburgo con destino a Australia en Navidades, y que se ha visto marcado por innumerables desvíos para poder desembarcar a los miembros de su tripulación.

El barco, con capacidad para 1.200 pasajeros, comenzó su ruta mundial en Hamburgo el 21 de diciembre, con una duración prevista de 140 días. Pero en marzo, durante unas pruebas médicas en Fremantle, en Australia Occidental, 36 personas a bordo dieron positivo en coronavirus, y quedaron en cuarentena en un hospital. De ellos, tres murieron: dos pasajeros, varones de 69 y 71 años, y un miembro de la tripulación, de 42, recoge CNN citando fuentes del operador del crucero, Phoenix Reisen. 

El resto de la tripulación y del pasaje, la mayoría ciudadanos alemanes, permaneció a bordo del barco hasta que pudieron regresar a sus lugares de origen, ya a finales de marzo. Algunos tripulantes y cientos de pasajeros volaron desde Australia hasta Fráncfort, pero ocho de ellos decidieron regresar tal y como habían llegado, en barco, convirtiéndose así en los últimos cruceristas en el mar del mundo.

La nave dejó atrás el puerto australiano el pasado 18 de abril, pero el regreso hasta el país de partida se ha demorado, porque, además de alemanes, a bordo viajaban tripulantes de otros países. Y hasta ellos se dirigió el MV Artania, para que desembarcaran en las islas de Bali, en Indonesia, y de Luzón, en Filipinas. Hasta el puerto alemán de Bremerhaven, finalmente, han llegado, además de los ocho pasajeros, 75 miembros de la tripulación. 




Fuente: El país

A %d blogueros les gusta esto: