Pedro Sánchez aún no ha disuelto las Cortes Generales -se espera que lo haga a principios de marzo- pero con la fecha de las elecciones generales ya anunciada se empieza vislumbrar el horizonte postelectoral más allá de la aritmética, de las encuestas y de los resultados. Después del 28 de abril se abren tres escenarios en España a tenor de los vetos y posibles alianzas ya expresados estos primeros días de precampaña.

Aunque hay sectores en Madrid que apuestan por la unión de PSOE y Ciudadanos y una reedición del acuerdo de El abrazo de 2016 ante la posibilidad del avance de la ultraderecha, el partido naranja se compromete a no pactar con los socialistas de Sánchez y así lo ha ratificado este lunes su ejecutiva. Se trata de una maniobra similar a la que hizo el PP andaluz de Juanma Moreno con el PSOE de Susana Díaz, que incluso selló su compromiso ante notario.





El distanciamiento entre naranjas y socialistas es mutuo. Aunque el presidente del Gobierno haya llamado en el pasado a Albert Rivera a “volver al centro” y a negociar los ya difuntos Presupuestos Generales del Estado desde el atril del Congreso, Meritxell Batet constataba ese alejamiento este domingo en una entrevista a RAC1 . “Es una de las fuerzas más estériles: son muy buenos tertulianos, pero no aportan nada a la política”, dijo la todavía ministra de Política Territorial, que les reprochó la foto de la manifestación de Colón junto a la extrema derecha de Vox.


Ciudadanos asegura que no pactarán “ni con el PSOE ni con Pedro Sánchez”

Además, en el libro que publicará Planeta este martes, Sánchez señala al líder de Ciudadanos como una persona “no fiable”. “Después de haberse negado a verse conmigo, me acusa de no haberle llamado: el tipo de comportamiento que convierte a las personas en no fiables”, escribe el líder del PSOE sobre Rivera según el avance editorial publicado por El País este domingo, en el que habla de cómo se articuló la moción de censura a Mariano Rajoy.

Así, las dos opciones que restan en esa tesitura son el acuerdo de la moción de mayo de PSOE, Podemos y los partidos nacionalistas o repetir el experimento andaluz en Moncloa, la alianza de Colón: PP, Ciudadanos y Vox.






El partido naranja repite el patrón andaluz y el PSOE se distancia de Rivera

Por ahora el partido naranja repite el patrón andaluz. Este domingo la diputada del Parlament y senadora Lorena Roldán obvió hablar de “fuerzas extraparlamentarias” cuando se le preguntaba por Vox en El Objetivo y sólo el PP reconocía que estaba abierto a pactar con aquellas formaciones que consideraba que están en su marco constitucionalista: Ciudadanos y Vox. Pero el partido naranja también acusa a Sánchez de cesiones al soberanismo y de romper lo que ellos consideran el “consenso constitucionalista”.

Esa estrategia ya la usó Ciudadanos en la campaña de diciembre, que abrió el presente ciclo electoral. Unas veces admitían el posible pacto con Vox o no lo negaban en aras del cambio y en otras evitaban pronunciarse sobre fuerzas extraparlamentarias. Finalmente el PP andaluz fue la fuerza hegemónica y Ciudadanos asegura que no ha pactado con la ultraderecha y que es el PP quien lo ha hecho. Lo cierto es que hubo dos documentos por separado y no uno rubricado por los tres partidos que deberán cooperar para el buen funcionamiento de San Telmo.


PDECat y ERC avisan que puede quedar un arco parlamentario “ingobernable” y esgrimen que “no se puede gobernar contra Catalunya”






Por su parte, los partidos catalanes, PDECat y ERC, han apuntado estos días que no se puede gobernar “sin escuchar” o “contra Catalunya” y han dejado caer que es probable que haya un escenario “ingobernable” si no se les tiene en cuenta.

Además acusan Sánchez de no tener vocación de aprobar las cuentas públicas y de haber calculado la ruptura en el contexto de precampaña. Advierten que usarán su fuerza para que haya diálogo “sobre todo y también sobre autodeterminación” con Catalunya, como aseguraba Lourdes Ciuró este domingo en el debate de La Sexta.

Con todo, la vicepresidenta Carmen Calvo abogaba por mantener el diálogo con Catalunya en una entrevista en este medio. El PNV, por su parte, ha valorado de forma positiva haber dado apoyo a Sánchez hace ocho meses.


Podemos aboga por sumar fuerzas con socialistas y nacionalistas ante la alternativa de la derecha y la extrema derecha

Podemos se erige en garantía del cambio y ya ha anunciado importantes medidas fiscales en sentido opuesto a las del PP, que promete bajadas de impuestos. La formación morada se abre a pactar con el PSOE y las formaciones nacionalistas.

“El PSOE podía ganar en pasado porque les votaban en Andalucía y en Catalunya, pero eso no volverá a pasar. Sólo hay dos opciones: o gobiernan PP y Ciudadanos o lo hace el progresismo con el apoyo de los vascos y los catalanes”, dijo Iglesias después de que prosperase por primera vez una moción de censura en España y ese es el paradigma en el que se mueve su partido, pese a los costes electorales que ello le provoca.





El líder de Podemos destacaba “hasta qué punto fue relevante” el debate sobre si apoyar o no el Gobierno de Rivera presidido por Sánchez en 2016 en sus consideraciones para el Consejo Ciudadano Estatal que se celebró de urgencia hace unas semanas tras el movimiento de Íñigo Errejón para emanciparse de sus siglas y montar su propia plataforma. “Algunos sectores del poder tratan de lanzar un modelo macroniano de gran centro con un PSOE susanista y Ciudadanos como protagonistas. Para eso necesitan lo que algunos analistas llaman una izquierda amable escindida de Podemos”, apuntaba sobre la maniobra de Errejón con Manuela Carmena y su plataforma Más Madrid de cara a las autonómicas de mayo.

Más allá de la retórica política de hoy, serán la estrategia y la aritmética las que marquen los pactos que se vislumbran a poco más de dos meses para las elecciones. Y sobre todo la coherencia con las posturas ya adoptadas.








Fuente: LA Vanguardia

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