Los sindicatos quieren un Gobierno en plenas funciones cuanto antes con un programa de izquierdas que guíe su actuación. Así se lo han dicho este jueves al presidente en funciones, Pedro Sánchez, en la reunión que han tenido con él en La Moncloa. Casi al unísono los líderes de CC OO, Unai Sordo, y UGT, Pepe Álvarez, han dicho que “la desconfianza no puede ser óbice”, en palabras del primero, para que se llegue a un pacto de Gobierno con contenidos de izquierda entre Unidas Podemos y el PSOE. “No se puede perder la oportunidad”, ha declarado Álvarez.

Con tanto énfasis como en la necesidad del acuerdo, Álvarez y Sordo han lanzado una llamada a evitar la repetición electoral. “Es necesario que se llegue a un pacto antes del 23 de septiembre”, ha expuesto el líder de UGT. “No contemplamos un escenario de otras elecciones”, ha remachado el secretario general de CC OO. Para ambas organizaciones, la correlación de fuerzas que salió de las elecciones generales del 28 de abril permite llevar adelante un programa de Gobierno con medidas que reclaman desde hace años. Por un lado son la reversión de buena parte de la obra de Gobierno del PP desde 2012. Reclaman la derogación de la reforma laboral de ese año, la de pensiones del siguiente y aumentar la capacidad de recaudación del Estado para tener capacidad de gastar más en políticas sociales. Esta sería la parte más social de ese programa. La otra cara tendría reformas estructurales que impulsaran políticas industriales, cambios en el sistema eléctrico y en la formación profesional.

Los sindicatos solo entran en el contenido que debe tener el acuerdo y en el plazo, “cuanto antes”. No dan el paso de reclamar un Gobierno en coalición entre Unidas Podemos y el PSOE, el gran motivo de separación entre los dos partidos, o en solitario. “El presidente nos ha agradecido que no entremos en la fórmula”, ha afirmado Álvarez a la salida del encuentro, para subrayar que ellos no se decantan por ninguna de las dos partes en el gran escollo que impide el pacto.

En el encuentro ha quedado patente que la desconfianza que hay entre los socialistas y la formación morada de la que hablaba el miércoles Sánchez existe, según han explicado ambos sindicalistas. Pero eso no debe ser un obstáculo. “La izquierda tiene que tener claro que los días pasan” y que, aunque el 8 de agosto parece que hay mucho tiempo hasta el 23 de septiembre, esto es un espejismo, vienen a analizar en UGT y CC OO. De ahí, que reclamen que “cuanto antes inicien los contactos”, en palabras de Sordo, que se ha atrevido a dar un consejo: “Dejar un poco más en paz el Twitter”.

Tanto los encuentros con los representantes de los trabajadores, como con los empresarios, que arrancaron a las 13.00, se han celebrado en La Moncloa. Por primera vez, Sánchez utiliza la sede de la Presidencia del Gobierno para la ronda de contactos con el tejido social y civil con la que busca recabar apoyos y presionar a Unidas Podemos para que acepte darle su apoyo sin entrar en el Gobierno. Los sindicatos y las patronales son las únicas organizaciones que ha recibido el presidente en funciones que tienen un papel otorgado en la Constitución. De esta forma, Sánchez les distingue de otras. Por la tarde el líder del PSOE se reúne con representantes de organizaciones de autónomos ya en un local del centro de Madrid.

La de este jueves ha sido la primera cita de los sindicatos con Sánchez desde que se celebraron los comicios. No ha sido la primera vez que han reclamado a Sánchez la necesidad de un «Gobierno ya». Ya se lo habían dicho las organizaciones ecologistas y las industriales.

Tanto UGT como CC OO ya se vieron conjuntamente con una delegación de Unidas Podemos encabezada por Pablo Iglesias antes de la investidura fallida. De allí salieron con un mensaje: “España necesita un Gobierno de izquierdas”.

También se ha visto ya con Unidas Podemos Antonio Garamendi, el presidente de CEOE, quien también ha acudido a La Moncloa hora y media después de que los sindicatos junto con Gerardo Cuerva, de Cepyme. Él tenía previsto a reclamar “pactos de Estado”. Las palabras del líder empresarial han sido las que más polémicas han levantado desde el 28 de abril. Primero, porque pidió a Ciudadanos que apoyara al PSOE. A Albert Rivera no le gustó esta reivindicación y la rechazó con contundencia. Desde entonces, la patronal se abstiene de reclamar esto abiertamente, pero el mensaje de Garamendi lo contiene. “España ha pedido moderación”. “El PSOE ha ganado las elecciones”. Ambas frases suelen ir juntas.

A diferencia de lo que piensan los sindicatos, para Garamendi la repetición electoral no sería un drama. Lo declaró por primera vez en la asamblea de su organización a comienzos de julio.




Fuente: El Pais

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