Los padres de Julen, el niño de dos años que murió tras caer a un pozo en Totalán (Málaga), han presentado nuevas denuncias por comentarios ofensivos y burlones sobre su caso que algunos usuarios han realizado en redes sociales. Así lo ha confirmado la abogada de los progenitores del menor, Antonia Barba, según recoge Diario Sur.

La letrada, además, ha pedido que se tenga consideración con sus representados, al tiempo que ha detallado que las denuncias se han interpuesto contra tres usuarios, que ya habrían sido identificados por el Grupo de Delitos Tecnológicos del Cuerpo Nacional de Policía. Asimismo, la familia del menor ha denunciado también a un medio de comunicación digital que habría publicado por publicar una información falsa relacionada con el caso que dio pie a comentarios ofensivos de los lectores contra Victoria García y José Roselló.






Avances en la investigación del caso

“No es que los padres estén rastreando las redes sociales ni Internet en busca de este tipo de comentarios. Les llegan a través de otras personas y ellos lo único que buscan es que se les respete», ha señalado Barba. La abogada ha añadido que la intención de sus representados a la hora de acudir a las autoridades es que este tipo de conductas cesen, especialmente porque van dirigidos contra unos padres que acaban de perder a su hijo.

La investigación sobre el caso sigue avanzando. Precisamente, en las últimas horas ha salido a la luz que el pequeño Julen, rescatado sin vida a los 13 días de caer a un pozo en una finca privada de Totalán, sufrió una fractura craneoencefálica que le causó la muerte y su cuerpo presentaba otras heridas post-mortem. Al menos, así lo ha revelado la autopsia preliminar elaborada por el Instituto de Medicina Legal, que debe ser ratificada por la autopsia definitiva, cuyos resultados aún pueden tardar semanas.


La tragedia

Julen cayó el domingo 13 de enero a un pozo de tan sólo 25 centímetros de diámetro y de algo más de 70 metros de profundidad. Su cuerpo fue encontrado a las 01.25 horas de la madrugada del sábado 26 de enero por los equipos de rescate que lo buscaban desde el momento del suceso; y a las 03.29 horas se logró subirlo a la superficie.

En el procedimiento abierto en el Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga se encuentra como investigado únicamente el dueño de la finca donde se encuentra el pozo en el que cayó el pequeño por un presunto delito de homicidio imprudente. La defensa de éste presentó la pasada semana un informe cuyas conclusiones “permiten presumir” que la muerte del pequeño “se pudo producir durante las labores de rescate” y en el que se apunta que podría ser el uso de una piqueta en las primeras horas de dichas tareas lo que explique las heridas que presentaba el menor.






La defensa sostiene que el niño pudo morir durante las labores de rescate

Fuentes judiciales han apuntado que el menor no presentaba heridas inciso-contusas, según ese informe preliminar de autopsia, y que la piqueta tenía restos de pelos y tierra, pero no sangre. El informe técnico, encargado por la defensa de David Serrano a un arquitecto que colabora en este caso con el despacho de abogados, señalaba como una de las conclusiones que “las actuaciones con la piqueta, diez impactos en total, entre las 17.30 y las 21.00 horas del día del incidente es lo único que físicamente pudo producir las heridas en la cabeza y cráneo del menor”.

El documento, realizado con las grabaciones y otras informaciones que forman parte del sumario y que se centra entre las 15.30 y las 00.00 horas del día de la caída, indicaba que “el hecho de que tras extraer la piqueta por última vez se recogiesen de su extremo ocho pelos del menor, tres de ellos con raíz telógena, nos lleva a preguntarnos, ¿Qué otra tesis alternativa a la del impacto directo contra la cabeza del menor puede llegar a explicar la presencia de esos restos biológicos en la punta de la piqueta?”.






La piqueta que se empleó en las labores de rescate tenía pelos del menor, pero no sangre

Al hilo de este informe, la defensa del investigado pidió varias pruebas, como la declaración de bomberos y guardias civiles; que de acordarse se unirían a las que ya se han producido y a las previstas, en concreto la próxima semana, el día 12, el hombre que realizó el pozo, un ayudante de éste y el que hizo una zanja en la zona; y el 13, guardias civiles y ingeniero al frente de las obras de rescate.

Ya han declarado como testigos los padres del niño, que ratificaron lo testificado ante la Guardia Civil aunque matizando y puntualizando algunos aspectos sobre el lugar y en concreto sobre el pozo. Éstos, según fuentes del caso, señalaron que el dueño de la finca no les avisó de que estaba el pozo, como sí declaró el investigado.

Uno de los mineros de la brigada de Hunosa excava la galería horizontal para llegar hasta Julen
(Guardia Civil)






Según las fuentes, el padre del niño sí dijo a la jueza que David Serrano le comentó en un momento determinado que en la finca “había pozos”, pero el que vio en ese momento era uno que estaba bien cerrado. La madre llegó a declarar que “si llega a saber que había abiertos cojo a mi niño y me voy”.

También han declarado tres senderistas que acudieron a ayudar a los padres después de que se produjera la caída del pequeño, quienes señalaron que no recuerdan si había bloques de hormigón en la zona y que el pozo no se veía a simple vista.


Los padres aseguran que el dueño de la finca no les avisó de que había pozos

Mientras tanto, sigue avanzando la investigación abierta en el Juzgado de Instrucción número 9 de la capital para esclarecer lo ocurrido respecto a la muerte del menor. Lo último que se aportó al procedimiento fue un informe presentado por los abogados de la defensa del dueño de la finca, única persona que ha sido citada a declarar como investigado por un supuesto delito de homicidio por imprudencia en esta causa.

En el informe se establecía que el menor podría haber muerto debido a que una piqueta, utilizada durante las tareas de rescate, le golpeó en la cabeza. Así lo indicaron desde el despacho Lawbird Legal Services que representa al dueño de los terrenos, David Serrano, desde donde pidieron que se citara a bomberos y guardias civiles para declarar sobre este aspecto.





Se trata de una solicitud sobre la que tendrá que resolver la magistrada titular del citado juzgado de instrucción en los próximos días. Sobre la piqueta, fuentes judiciales han indicado que no tenía restos de sangre: solo tierra y pelos. En este sentido, han precisado que, si el menor hubiera fallecido de la forma en la que dice la defensa de Serrano, en la piqueta “tendría que haber restos de sangre y no los hay”.


Julen fue rescatado 13 días después de caer a un pozo









Fuente: LA Vanguardia

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