La nueva temporada ya está aquí y con su llega los armarios se renueva con minifaldas, lentejuela, chaquetas y vestidos con hombreras marcadas, lazos y maxi bolsos, una estética muy ochentera.

El sastre

El clásico traje de chaqueta, que Giorgio Armani llevo al armario femenino, llega esta temporada en su versión más sobria, pero muy sofisticados. Los más deseados los estampados los confeccionados con lanas de príncipe de Gales como propone Dolce&Gabbana, Tom Ford o Stella McCartney.

El cuero

Han pasados muchos años desde que el cuero se instaló en la moda. En la década de los 80 pocas eran las mujeres que amaban la moda y no tenían en su armario prendas de este material. Las faldas de tubo, las mini, los pantalón de corte vaquero o con pinzas se convirtieron de objeto de deseo.

Esta temporada, que también brillo en el minimalismo de los 90, regresa con fuerza y se instala de cabeza a los pies en colores favorecedores como el camel o negro. Loewe, Givenchy, Salvatore Ferragamo o Valentino no lo dudan y lo propone en sus colecciones.

Colores

El mostaza y los colores neón tiñen las nuevas prendas de la temporada. El primero destaca en complementos, mientras que los fucsias, amarillos y naranjas derrochan todo su poder cromático en prendas nocturnas como se ven en las colecciones de Chanel o Carolina Herrera.

Lentejuelas

El brillo de las lentejuelas no ha muerto. Firmas como Teresa Helbig, Ana Locking, Agatha Ruiz de la Prada, Gucci o Celine recuperan su espíritu disco para llenar de destellos el armario femenino.

El estilo de Studio 54 y de la década de los 80 se cuela en los estilismos diurnos, de tal manera que conviven camisetas y vestidos lenceros cuajados de lentejuelas en un mismo estilismo.

Hombreras

Los hombros armados vuelven, de tal manera que las hombreas, además de empoderar estilísticamente a la mujer, fortalecen la silueta femenina al más puro estilo Joan Collins, Margaret Thatcher o Melanie Griffith.

Los hombros XXL se instalan en vestidos, abrigos y jerséis como presentan en sus prendas Isabel Marant, Saint Laurent o Carolina Herrera.

Lazos y lazadas

Estos adornos vinculados a la infancia, ahora son protagonistas en los «looks» más románticos. No importa el tamaño, el tipo de lazada o la textura, lo interesante es que se instalen jerséis, camisa de chorreras, vestidos o blusas, toda una oda al buen gusto.

Las más atrevidas pueden optar por grandes lazadas anudadas al cuello o bien sobre el hombro o pegados a la nuca, un adorno que puede definir un estilo propio.

Maxi Bolsos

Cuanto más grandes mejor. Así se puede meter todo lo que se desee a lo largo del día. A todas las que le guste llevar cientos de cosas a cuesta están de enhorabuena, firmas como Lanvin, Alñtuzarra versionan el «shopping bag» y proponen sacos y bandoleras para sobrevivir fuera de casa.

 Plumas

Románticas y teatrales, las plumas que vivieron su gran apogeo estilísticos en los años 20, este temporada, no solo se ven en las prendas de noche y en las siluetas nupciales, sino que también brillan en bolsos, zapatos, blusas, camisas o vestidos con la intención de aportar volumen. Ahí están las propuestas de Pierpaolo Piccioli para Valentino.

Volantes

Con clara influencia folclórica española, romántica y también victoriana, los volantes suman delicadeza y sofisticación desde que apareció por primera vez en el siglo XV.

Un detalle, que se consigue a base de sinuosas capas de tejido cortado al bies, siempre aporta fantasía y también dramatismo. Han sido varias las firmas que han incorporado los volantes en sus colecciones como Alberta Ferretti.




Fuente: Agencia Efe

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