El pasado octubre, los colectivos feministas del Poble Sec se concentraron para denunciar dos
agresiones sexuales sufridas por dos vecinas del barrio. Otras cuatro mujeres, una en esos mismos aledaños del paseo de
Montjuïc y otras tres en los alrededores de Vall d’Hebron fueron también agredidas sexualmente.

Los Mossos d’Esquadra desvelaron ayer que desde el pasado 7 de diciembre el presunto autor de las seis agresores permanece ingresado en un centro de menores. Al sospechoso lo identificaron y detuvieron tras una complicadísima investigación para la que los po­licías no disponían de ni una sola imagen. Ninguna de las víctimas le pudo ver la cara.






Ninguna de las víctimas le pudo ver la cara

Apenas se facilitaron ayer datos del presunto agresor sexual, al tratarse de un menor de edad. Si trascendió que llegó a España el año pasado desde Marruecos, y que estaba tutelado en un centro de menores de la Generalitat, del que se escapaba a menudo. Llegó por tanto a Barcelona en la última tanda de menores no acompañados ( mena) del verano pasado.

Las agresiones habían provocado una gran alarma en Poble Sec, donde varios colectivos no sólo se manifestaron, sino que muchas mujeres cambiaron sus hábitos y dejaron de salir solas a las calles a pasear. No había un mismo patrón en la conducta. Las víctimas pertenecen a una franja de edad que va de los 40 a los 78 años, y fueron asaltadas a todas las horas del día, de noche oscura y a plena luz. Eso sí, en todos los ataques el agresor tuvo cuidado de asaltar a las víctimas cuando estas se encontraban en una zona ajardinada, sin cámaras de seguridad en los alrededores que los pudieran grabar.


Las víctimas fueron asaltadas por la espalda, a todas horas del día, y con violencia

Sí coincidían las víctimas en asegurar que el agresor debía ser joven, de envergadura, y algunas aseguraron que los gritos con las que las intimidaba y ordenaba no gritar ni chillar tenían un acento que podía ser árabe.

A todas las asaltó por la espalda, las arrojó con fuerza contra el suelo y las agredió sexualmente. Utilizó una gran violencia en sus acciones, a algunas las golpeó también y en dos ocasiones, además, se llevó el dinero que llevaban encima las mujeres.

Los investigadores, del grupo de agresiones sexuales de Barcelona, tardaron en relacionar todos los asaltos con un mismo autor. Entre el primer y el segundo ataque transcurrió un mes. Los cuatro restantes se produjeron en sólo diez días. La última ocurrió el 5 de diciembre. Dos días después, el sospechoso fue detenido después de que los investigadores salieran a patear las calles de las dos áreas en las que actuaba tratando de dar con un detalle que había aportado una de las víctimas. Los Mossos le han podido atribuir todas las agresiones gracias a la coincidencia del ADN en algunos casos y por imágenes grabadas en el metro en las que, ya detenido, se descubrió que había utilizado coincidiendo con algunas de las violaciones.








Fuente: LA Vanguardia

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