Imagen de Abqaiq y el humo del incendio provocado por el ataque de unos drones. En vídeo, imágenes del incendio. REUTERS / atlas

Los rebeldes Huthi de Yemen han atacado con drones este sábado las dos principales instalaciones petroleras de Arabia Saudí causando importantes incendios. Riad, que ha respondido bombardeando posiciones de ese grupo, ha dado por controlados los fuegos, pero fuentes petroleras temen un alto de la producción. Más allá de las pérdidas materiales, la tercera operación de este tipo en los últimos cinco meses, pone de relieve la vulnerabilidad de las infraestructuras energéticas del reino ante la creciente sofisticación de la milicia yemení.

La cadena de televisión Al Masirah (bajo control Huthi) ha anunciado “una operación de envergadura contra refinerías en Abqaiq y Khurais”. El gigante petrolero saudí Aramco tiene en Abqaiq, a 60 kilómetros al suroeste de Dhahran (donde está su sede), la mayor planta de procesamiento de crudo del mundo. Por allí pasan dos tercios de los 10 millones de barriles que produce cada día. Khurais, 200 kilómetros más al oeste, es el segundo mayor depósito petrolífero de esa empresa pública que está acelerando sus planes para salir a bolsa.

A pesar de que las fuerzas de seguridad cerraron enseguida el acceso a ambas instalaciones, las redes sociales se han llenado de fotos en las que se veían primero grandes llamas y, luego, un denso humo negro. Éste se aprecia incluso en imágenes de satélite que han difundido las agencias de noticias.

“Los dos incendios han sido controlados”, aseguraba horas más tarde un comunicado del Ministerio del Interior. El texto no precisa ni el origen de los drones, ni si ha habido víctimas o si las operaciones se han visto perjudicadas. Aunque según la televisión saudí las exportaciones no se han interrumpido, fuentes del sector citadas por las agencias Bloomberg y Reuters dicen que ha afectado a la mitad de la producción del reino, en la actualidad unos diez millones de barriles diarios. Aramco no ha comentado públicamente los ataques. Arabia Saudí facilita el 10 % de todo el petróleo que se consume en el mundo, lo que le convierte en el primer exportador.

Las instalaciones bombardeadas se hallan a más de mil kilómetros de la región del noroeste de Yemen bajo control Huthi, lo que significa un salto significativo en las capacidades de ese grupo, al que Arabia Saudí acusa de ser un instrumento de Irán. Sus ataques con drones nunca habían llegado tan lejos. El mes pasado alcanzaron el campo petrolífero de Shaybah y en mayo dos estaciones de bombeo. En ninguno de los casos lograron interrumpir la producción.

Los rebeldes dicen actuar en respuesta a los bombardeos aéreos de la coalición militar encabezada por Arabia Saudí y que desde 2015 intenta desalojarlos de Saná, la capital yemení que tomaron meses antes. La intervención convirtió la guerra civil yemení en un conflicto regional, al que da combustible la rivalidad entre Riad y Teherán. Mientras, los combates han sumido a Yemen en la mayor emergencia humanitaria del mundo, según la ONU. Los esfuerzos de esta organización por abrir un diálogo entre saudíes y Huthi se han visto eclipsados por el aumento de la tensión en la zona a raíz de que EE UU abandonara el acuerdo nuclear con Irán.




Fuente: El país

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