Es un hito en la historia de las opas españolas. Los compradores de MásMóvil cerrarán hoy la mayor parte de la financiación para la compra de la teleco. Y la operación ni siquiera ha recibido luz verde de la CNMV. KKR, Cinven y Providence han disfrutado de una situación de mercado que les permitirá incrementar el importe de su megapréstamo, inicialmente previsto por 1.500 millones de euros, según fuentes financieras.

Con ese dinero, los fondos financiarán más de la mitad del importe de la compra, fijado en 2.963 millones, a razón de 22,5 euros por acción. El diferencial que ofrecen está entre 425 y 450 puntos básicos. Tendrán que decidir si prefieren ahorrarse dinero a largo plazo –el préstamo se firma por siete años, aunque se puede amortizar de manera anticipada– o evitar sustos más adelante y aumentar el importe, según fuentes conocedoras de la operación. Este tipo de financiación (conocida como Term Loan B o TLB), con apenas limitaciones de endeudamiento extra, se coloca principalmente entre hedge funds y fondos de deuda. Los bancos que están pilotándolo todo son BNP Paribas, Barclays, Morgan Stanley, Deutsche Bank y, en un segundo escalón, Santander

Si se mantiene el importe inicial quedarán pendientes de financiar como máximo otros 1.500 millones, aunque esta cuantía será menor, pues ese montante supondría una aceptación del 100% de la opa, lo que en la práctica es imposible. Cuanto menor sea el número de accionistas que acepte, menor financiación necesitarán. Esto ocurre porque el importe de capital que van a inyectar los private equity, en el entorno de los 2.000 millones, se mantendrá estable sea cual sea el resultado de la opa, siempre, eso sí, que logren al menos el 50% más una de las acciones.

En caso de que solo se alcance ese umbral, el importe total de la operación se reduciría en principio a la mitad. Es de esperar que después el porcentaje que controlen los fondos suba, ante la intención de excluir a MásMóvil de Bolsa, como ocurrió con Telepizza. Los compradores –liderados también por KKR– se hicieron de entrada con el 56%, pero después elevaron el porcentaje a más del 90%.

Otra de las patas de la operación, una línea de crédito de 500 millones a seis años, también marcha viento en popa. Los cuatro bancos jefes están negociando con otras entidades para que entren en el sindicado, como Santander, BBVA e ING.

Una vez conocida la aceptación de la opa, llegará la segunda parte: una emisión de bonos u otro TLB.




Fuente: El país

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