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Los flujos de agua en Marte son en realidad de arena, según un estudio | Ciencia


Las pruebas recogidas por los exploradores robóticos enviados a Marte sugieren que el planeta rojo fue hace millones de años un mundo húmedo, bañado por océanos y ríos en el que se producían incluso gigantescos tsunamis. Más recientemente, han aparecido indicios de que en la actualidad el agua sigue fluyendo, al menos estacionalmente. Imágenes tomadas por la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) planteaban que, bajo la superficie del planeta, ciertas cantidades de agua salada permanece líquida y se escurre hacia la superficie de vez en cuando. En aquellas fotografías aparecían manchas oscuras que se podrían explicar con la presencia de agua líquida a unos 23 grados bajo cero, algo posible gracias a las sales que contendrían. Estos flujos harían más probable también la posibilidad de vida en el subsuelo marciano.

Esta semana, sin embargo, un nuevo estudio, publicado en la revista Nature Geoscience, ofrece una explicación alternativa para las manchas capturadas por MRO. El trabajo, realizado por el U.S. Geological Survey, plantea que en lugar de agua las manchas sean “flujos granulares” o, en lenguaje común, corrientes de arena moviéndose en un modo parecido al agua líquida. Este nuevo escenario alejaría la posibilidad de encontrar vida en el Marte presente.

Las manchas, bautizadas por los científicos como líneas de pendiente recurrentes (RSL, de sus siglas en inglés) se han encontrado por todo el planeta, desde el Valles Marineris, el gigantesco sistema de cañones que recorre la región ecuatorial marciana, hasta la Acidalia Planitia, en las llanuras del norte. Las RSL aparecen en las épocas más templadas del año y desaparecen cuando retorna el frío, algo que hizo pensar que pudiese tratarse de agua líquida. En una nota del U.S. Geological Survey, Colin Dundas, investigador de esta institución y autor principal del estudio, plantea que la interpretación de que las manchas hayan sido provocadas por arena seca son más compatibles con otras pruebas que indican que el Marte actual es muy seco.

Es probable que este nuevo estudio no sea el fin del misterio de las RSL y algunos investigadores ya plantean que la única manera de resolver el enigma será que algún explorador similar a Curiosity los pueda analizar sobre el terreno.




Fuente: El país

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