Según los ecologistas, “el Ayuntamiento debería haber activado el escenario 2 del protocolo” por los niveles de dióxido de nitrógeno registrados el pasado viernes. Tanto ese día como el jueves, los registros de contaminantes fueron malos. No solo en la ciudad , sino en toda la Comunidad: ambos días, el ozono troposférico, conocido como el ozono malo, registró picos en una docena de localidades de la región. El ozono es un contaminante secundario: se forma debido a interacciones entre otros contaminantes, como el NO2.

Justamente, el dióxido de nitrógeno provocó que el viernes numerosas estaciones superaran el límite horario de 200 microgramos de contaminante por metro cúbico de aire. Ocurrió en Barrio del Pilar, Ramón y Cajal, Plaza de España, Escuelas Aguirre, Puente de Vallecas y Plaza Elíptica, según explica EEA. Para ellos, el Ayuntamiento ignoró esa concentración de contaminantes por lo que “deberían dar alguna explicación creíble”. Hace dos días, las estaciones que mejores valores registraron fueron las de Retiro, por la cercanía al parque, y la de la Plaza del Carmen, la única dentro de Madrid Central.

La gestión de la zona de bajas emisiones también ha provocado críticas de la organización. Desde su llegada a Cibeles, Martínez-Almeida ha mantenido un conflicto con Madrid Central. El alcalde anunció una moratoria de multas que anuló de facto las restricciones de acceso a los vehículos más contaminantes. Dos días antes de aplicarla, decenas de miles de personas se manifestaron a favor de mantener Madrid Central. Cinco días después de que arrancase, un juez paralizó la moratoria.

El Ayuntamiento presentó esta semana sus alegaciones al juez. Entre ellas hablaba de que “se produjo una disminución de la contaminación” durante la moratoria con respecto a los datos de una semana antes; o de que se aplazaron las sanciones para auditar y mejorar el sistema de multas.

“Son una manipulación de la realidad”, responden al Consistorio desde EEA, cuyos expertos han analizado los informes en los que el Ayuntamiento basó sus alegaciones sobre Madrid Central. “No es serio comparar tráfico y contaminación de la última semana de junio con la primera de julio”, explicaba Juan Barcena, experto en contaminación de la asociación en referencia a las vacaciones o el fin del curso escolar.

Los ecologistas resaltan que el Ayuntamiento compara datos de contaminación de periodos cortos con periodos que les resultan más favorables. Acusan al alcalde de olvidar el objetivo de Madrid Central: “No es multar, sino reducir la contaminación; las multas son una forma de conseguirlo”. “Si hubiesen querido mantener ese objetivo disuasorio, aunque anulasen las sanciones, deberían haber dicho a la policía municipal y a los agentes de movilidad que multasen los accesos indebidos. Fue algo que no ocurrió”.

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Fuente: El Pais

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