Los críticos de Ciudadanos quieren acabar para siempre con el voto telemático. Tras los escándalos en las primarias de Murcia, Castilla y León y Madrid —todos ellos bajo investigación judicial—, solicitan a la gestora del partido que habilite urnas para el congreso de marzo, que tendrá que elegir al sucesor de Albert Rivera. En un comunicado emitido este lunes, Compromiso Ciudadano también pide la dimisión de los secretarios de Organización y Acción Institucional por su “grave negligencia” en la gestión de los casos. Este movimiento llega tres días después de que la formación liberal reconociese un posible fraude en las primarias en Murcia.

Compromiso Ciudadano se congratula de que la gestora del partido asumiese “implícitamente” la existencia de un pucherazo al personarse como acusación particular en la instrucción judicial que investiga el proceso. Para evitar que estos hechos se vuelvan a producir, pide la convocatoria de urgencia del Consejo General de Ciudadanos, el máximo órgano entre congresos, para eliminar la opción del voto telemático de cara a la V Asamblea, que se celebrará el 15 de marzo de 2020.

Este decisión supondría revertir el reglamento aprobado por el Consejo General el 21 de diciembre, que preveía la existencia del sufragio electrónico para la elección de los compromisarios y el comité ejecutivo. Compromiso Ciudadano reclama el voto “en urna física” o, en su defecto, por correo certificado.

El objetivo de los críticos es prevenir situaciones como la de Murcia, donde la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional comprobó la existencia del fraude en una cata de 14 sufragios telemáticos. Todos ellos habían sido emitidos desde IP (direcciones desde las que se conectan los ordenadores a Internet) fijas de fuera de la Región.

Hasta ahora, Ciudadanos no ha colaborado en el esclarecimiento de los hechos. En un escrito remitido al juzgado de instrucción 5 de Cartagena en octubre, la UDEF recordaba que los asesores jurídicos del partido se habían comprometido a entregar “un dossier en el cual se explicarían todos los datos técnicos relacionados con el sistema de votación utilizado en las primarias de Murcia”, pero no se lo habían hecho llegar a los agentes. En su comunicado, Compromiso Ciudadano exige que la gestora aporte “lo antes posible” la información solicitada.

Responsabilidades políticas

Además de cambios en los procesos de votación y colaboración con la justicia, los críticos reclaman responsabilidades políticas. Compromiso Ciudadano pide la dimisión “inmediata” del secretario de Acción Institucional, José María Espejo-Saavedra, por su gestión de los escándalos en las primarias de Castilla y León, Madrid y Murcia. Según la plataforma, Fran Hervías, secretario de Organización hasta su dimisión el pasado 26 de noviembre, y Espejo hicieron caso omiso de las advertencias y posteriores reclamaciones de los afectados, lo que ha provocado la judicialización de los hechos y “un grave daño reputacional” al partido.

En el caso de Murcia, el candidato perdedor de las primarias, Leonardo Pérez, asegura a este periódico haber acudido a Madrid para denunciar el presunto pucherazo ante Hervías. La respuesta fue un portazo. Ahora Compromiso Ciudadano pide a la gestora que reintegre su afiliación y le devuelva “el papel institucional y reputacional que le corresponde”.

Sin embargo, el propio Pérez no cree que Ciudadanos vaya a rectificar: “Yo no soy Igea. El partido no va a dar marcha atrás”, afirma, en referencia al actual vicepresidente de Castilla y León, que fue declarado vencedor de las primarias después de que la Comisión de Garantías y Valores revisase el proceso de votación. Este comité tendrá que decidir si reabre la investigación sobre el proceso murciano, aunque en marzo no apreció ninguna irregularidad.

Compromiso Ciudadano se constituyó en noviembre como una corriente interna de Cs, tras el fracaso del la formación liberal en las elecciones generales y la dimisión de Rivera. Creada por el economista Juan Carlos Bermejo, que fue uno de los rivales del expresidente del partido en el congreso de 2017, el grupo rechaza la etiqueta de crítico, y se define como “plataforma de militantes renovadores”. Sus impulsores piden «cambios profundos en los estatutos para garantizar la democracia interna” y una vuelta al centro político.




Fuente: El Pais

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