Dos de siete. El Parlamento británico aprobó menos de una tercera parte de las enmiendas sobre la estrategia del Brexit de la primera ministra, la conservadora Theresa May. Una de las propuestas rechaza una salida de la Unión Europea sin acuerdo y la otra da a la premier el mandato para negociar con Bruselas una solución alternativa al controvertido mecanismo de salvaguarda que evita una frontera dura en Irlanda del Norte tras el divorcio. Esta última le da una victoria al Gobierno británico, defensor de la propuesta.

Con ella May quiere mostrar a Bruselas que cuenta con el apoyo del Parlamento para renegociar el peliagudo asunto de la frontera en las Irlandas contemplado en el Acuerdo de Retirada, a pesar de que la UE se ha opuesto hasta ahora a cualquier renegociación del pacto que firmó con Londres el pasado noviembre.






Esta enmienda me dará el mandato que necesito para negociar con Bruselas un acuerdo que pueda apoyar una mayoría en esta cámara”



La Cámara de los Comunes respaldó por 317 votos frente a 301 la cláusula que insta al Ejecutivo a buscar “arreglos alternativos” a la salvaguarda, que fue propuesta por el conservador Graham Brady, y que tenía el apoyo explícito de la primera ministra. “Esta enmienda me dará el mandato que necesito para negociar con Bruselas un acuerdo que pueda apoyar una mayoría en esta cámara”, dijo la jefa de Gobierno durante el debate.

May presionó antes de la votación al sector más euroescéptico de su formación para que respaldara la enmienda y contribuyera así a incrementar la presión sobre la Unión Europea, reacia hasta ahora a ofrecer nuevas concesiones al Reino Unido.

El pasado 15 de enero, el Parlamento rechazó por un amplio margen el Acuerdo de Retirada, que fijaba las condiciones de salida al que May llegó con los 27 líderes comunitarios restantes.

Tanto los tories euroescépticos como sus socios del norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP) votaron hace dos semanas en contra del pacto al entender que la salvaguarda irlandesa puede dejar al Reino Unido integrado en las estructuras comunitarias durante años en contra de su voluntad.





El diputado conservador Steve Baker, uno de los líderes de la facción euroescéptica del partido, reiteró hoy que el mecanismo de salvaguarda “no va a ser aprobado por este Parlamento bajo ninguna circunstancia” y celebró que la primera ministra “lo haya comprendido”.


318 diputados de diversas formaciones rechazaron un Brexit sin acuerdo

En cuanto a la otra enmienda aprobada, que rechaza el Brexit duro, esta recibió el respaldo de 318 diputados de diversas formaciones, mientras que 310 votaron en contra.

Nada nuevo bajo el sol en esta cuestión. Ya se sabía que la mayoría del Parlamento británico rechazaba una salida abrupta del bloque comunitario, de hecho era en lo único en lo que los diputados se ponían de acuerdo.

Por eso, que la Cámara de los Comunes haya aprobado una enmienda que rechaza un Brexit no pactado el próximo 29 de marzo, no es ninguna gran novedad y, además, no es legalmente vinculante. De todos modos, pone presión al Gobierno May para que luche contra una salida estrepitosa.


Las enmiendas que suponían un mayor cambio para el transcurso de las negociaciones sobre el Brexit

Por otro lado, las enmiendas que suponían un mayor cambio para el transcurso las negociaciones sobre el Brexit. Así, los Comunes votaron en contra de arrebatar a May las riendas de la negociación del Brexit así como aplazar la fecha de salida de marzo con una prórroga del Artículo 50. Ambas hubieran supuesto importantes modificaciones para la estrategia de la premier, que se basa en lo que ha quedado al final: volver a Bruselas para pedir cambios en la salvaguarda de Irlanda.





Tras las votaciones, el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, se mostró dispuesto a reunirse con la primera ministra para dialogar un acuerdo del Brexit que su formación pueda respaldar. Corbyn había rechazado hasta ahora las invitaciones de la jefa de Gobierno, al considerar que no se había descartado la opción de que el Reino Unido abandone la UE sin un pacto el próximo 29 de marzo.

Pero una vez la moción que rechaza este escenario ha sido aprobada por la Cámara, el líder laborista ha cambiado su postura. “Espero reunirme con la primera ministra para exponer los puntos de vista de mi partido”, dijo Corbyn, quien resaltó que el Parlamento “ha votado de manera enfática en contra de la opción de un ‘no acuerdo’”. El responsable de la primera formación de la oposición esgrimió que el laborismo quiere forjar un nuevo pacto con Bruselas que “proteja los puestos de trabajo y los estándares de vida”.


Corbyn se muestra dispuesto a reunirse con la primera ministra para dialogar un acuerdo del Brexit









Fuente: LA Vanguardia

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