Los
chalecos amarillos
se manifestaron nuevamente este sábado en toda Francia en la protesta número 16 del movimiento, presentada esta vez como el preludio de un “gran mes de movilizaciones” con el objetivo de influir en el “gran debate nacional” impulsado por el presidente Emmanuel Macron. Sin embargo, las cifras de las manifestaciones de este sábado siguen siendo bajos en comparación a los meses de mayor auge. Interior ha contabilizado un total de 39.300 manifestantes en todo el país, de los cuales 4.000 marcharon en París.

Pese a la poca afluencia, la vigilancia policial sigue siendo estricta. Fuentes policiales han indicado que nueve personas fueron arrestadas a primera hora de la tarde en París. “Somos menos numerosos de lo habitual, pero estamos aquí de todos modos y eso es lo principal, no nos rendiremos porque la situación no mejorará”, asegura Murielle, una mujer jubilada del vecino departamento francés de Sena i Marne.






Cifras bajas

La policía ha contabilizado 40.000 manifestantes en toda Francia; en noviembre llegaron a ser casi 300.000

Los chalecos amarillos también se manifestaron en otras ciudades como Niza, Estrasburgo, Lille y Nantes, donde se registraron algunos choques con la policía. En Burdeos, donde la estación fue invadida brevemente, los manifestantes colgaron una pancarta que decía: “16 de marzo, Aquitania acaba el ultimátum de París”.

Esta es la fecha, 16 de marzo, en la que está previsto que venza el plazo del gran debate nacional lanzado el 15 de enero por Macron, una iniciativa con la que el presidente de la República consulta a los franceses para tratar de dar respuesta precisamente a las demandas sociales ante las reformas de calado que quiere llevar a cabo.

Protesta en París
(Philippe Huguen / AFP)

De momento, se han recogido un millón de contribuciones de ciudadanos por internet y se han celebrado más de 10.000 reuniones en todo el país para canalizar el sinfín de propuesta de los franceses. Esta iniciativa ha desactivado en parte la acción de los chalecos y, de hecho, el presiente francés viene cantando victoria los últimos días al considerar que muchos franceses ya no le ven el sentido a las protestas.





Varios miembros de los chalecos amarillos predicen una fuerte reanudación de la movilización en los próximos sábados. Precisamente la proximidad de la fecha del fin del “gran debate” alienta a muchos a retomar la acción en la calle. ”Va a tener un mes de marzo en el que no va a dormir mucho”, ironizaba uno de los dirigentes, en referencia a Macron.

De momento, el movimiento va de capa caída. Si el 17 de noviembre, la primera manifestación contó con 282.000 personas en la calle, el pasado sábado desfilaron 46.600, incluyendo 5.800 en París, según las autoridades.








Fuente: LA Vanguardia

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