La tecnología ya permite determinar la edad y el género de los clientes de los centros comerciales a través de cámaras ocultas integradas en carteles publicitarios digitales. Así ocurre, por ejemplo, en los centros de la cadena australiana Westfield, que cuenta con una red de cámaras discretas que captan imágenes de sus compradores para obtener datos demográficos.

La red Smartscreen de Westfield fue desarrollada por la firma de software francesa Quividi en 2015. Sus cámaras discretas analizan las imágenes que captan de los clientes e identifican detalles como por ejemplo la edad y el género, pero también el estado de ánimo de las personas ante un anuncio.





Desde Quividi aseguran que las carteleras digitales con cámaras ocultas pueden distinguir el género de los compradores con una precisión del 90%, así como cinco categorías de estados de ánimo desde “muy felices a muy infelices” y la edad de los clientes dentro de un rango de cinco años, según informa The Guardian.

La información sobre el estado de ánimo resulta especialmente valiosa para los anunciantes, pues revela el sentimiento general de los compradores hacia una marca y cómo se sienten en tiendas concretas en momentos determinados.

Los 41 centros comerciales de Westfield en Australia y Nueva Zelanda cuentan con más de 1,600 carteleras digitales. Según Scentre Group, la empresa matriz de Westfield Australia, todos los datos recopilados son anónimos y se captan a partir de la tecnología de detección facial, que no es la misma que la de reconocimiento facial (FRT) que se utiliza, por ejemplo, para identificar posibles delincuentes.






Con la tecnología de detección facial solo se identifican algunos rasgos de la persona pero no su identidad.

Según Terry Hartmann, vicepresidente de Cognitec Asia Pacific, la compañía que desarrolla “tecnologías de reconocimiento facial líderes en el mercado para clientes y agencias gubernamentales de todo el mundo”, el uso de la detección facial no es muy distinta a la forma en que Facebook analiza nuestro historial de búsqueda. “No estás identificando quién es esa persona, solo estás identificando las características de esa persona”, explica.

Westfiel no es la única compañía que pone en práctica este sistema de captación de información. Empresas como Telstra, 7-Eleven, Coca-Cola, oOH Media y HSBC bank también están recurriendo a la tecnología de detección facial para captar información de clientes “distraídos”.

El problema es que de la detección facial, mucho más inocente, a la tecnología de reconocimiento facial (FRT) solo hay un paso. Y al parecer, compañías internacionales como Target, 7-Eleven, Walmart, Google y Facebook están ya experimentando con el reconocimiento facial.





Esta tecnología es la que se utiliza en China, por ejemplo, en las cámaras de vigilancia de las calles y algunas tiendas donde se puede pagar sin dinero tan solo con un escaneo facial.








Fuente: LA Vanguardia

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