La expresidenta madrileña Esperanza Aguirre se desvinculó ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón, en su declaración como imputada del pasado 18 de octubre, de cualquier gestión económica del PP de Madrid, pese a que ella era quien lo dirigía. La antigua lideresa de los populares madrileños aseguró que entre sus funciones, reguladas en los Estatutos de la formación regional, no estaba la de controlar la gestión económica ni supervisar el trabajo del gerente de la formación.

De esa manera, Aguirre intentaba evitar que las acusaciones de financiación ilegal del partido que se investiga en una de las piezas separadas del caso Púnica le salpicaran. Las pesquisas judiciales han acreditado que, durante la presidencia de Aguirre, el PP de Madrid no declaró al Tribunal de Cuentas todos los gastos electorales que efectuó, que se financió ilegalmente con aportaciones de empresarios nunca declaradas a Hacienda y que falseó los gastos de la fundación Fundescam para distintas campañas electorales.

Las respuestas evasivas de Aguirre llevaron al magistrado a responderla que, por lo que estaba explicando, parecía que llevaba a cabo una dirección «abstracta» del PP de Madrid.

Aguirre explicó en su declaración que su relación con el gerente del PP de Madrid, Beltrán Gutiérrez, era nula. Llegó a decir que nunca hacía despachado con él, de manera que no podía conocer si la gestión económica del PP era irregular

Aguirre criticó la investigación llevada a cabo por la Fiscalía Anticorrupción cuando el juez le preguntó por los gastos de Fundescam, la fundación del PP de Madrid con la que, según la investigación, se pagaban gastos electorales.

El interrogatorio se volvió más tenso cuando la fiscal le preguntó las razones por las que no cesó en su puesto de gerente a Beltrán Gutiérrez cuando este fue imputado y condenado por la utilización de las tarjetas black en CajaMadrid. La expresidenta Esperanza Aguirre se negó a contestar con el argumento de que ese asunto no formaba parte de la causa judicial en la que estaba imputada.

En un momento del interrogatorio, Esperanza Aguirre explicó que estaba “mosca” por los gastos excesivos en la construcción de las nuevas estaciones de la red del Metro madrileño. En ese momento, el juez García Castellón quiso saber si estaba «mosca» porque entendía que había algo irregular en esos gastos. El episodio provocó tensión y risas entre todos los presentes en la sala.

La Fiscalía quiso conocer los motivos por los que Esperanza Aguirre cesó como consejero a Francisco Granados, secretario general del PP-Madrid y, por tanto, uno de sus colaboradores de confianza. Aguirre señaló que decidió quitarle de esos puestos porque había filtrado una noticia a la prensa y no quería en su Gobierno a filtradores.




Fuente: El Pais

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