La mañana del 1 de octubre del 2017 toda España y parte del extranjero estaba pendiente de lo que iba a ocurrir. ¿Habría votación? ¿Habría papeletas? ¿Habría urnas? Desde la Generalitat se aseguraba que se votaría aquel día sobre la independencia de
Catalunya; sin embargo, desde el ejecutivo central se aseguraba que no habría urnas. Los segundos se equivocaron. Aun así, estaba preparado un contundente dispositivo policial para evitar aquella votación declarada ilegal por el Tribunal Constitucional y prohibida por el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya.

Todo el país estaba paralizado y a primera hora de la mañana se vieron las primeras cargas policiales contra manifestantes mientras intentaban cerrar los centros de votación por orden de la magistrada del TSJC
Mercedes
Armas. Por aquellos y otros hechos están en el banquillo de los acusados los máximos responsables del Govern de aquel momento y los líderes de las dos entidades soberanistas que promovieron las movilizaciones a favor de la votación y de la independencia. Sin embargo, Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría y Juan Ignacio Zoido han asegurado que no conocían qué dispositivo policial se iba a desarrollar aquel día. La próxima semana los mandos policiales que estaban a sus órdenes deberán aclararlo.






Nieto, Millo y Pérez de los Cobos deberán decir al tribunal del 1-O si recibieron una orden sobre cómo actuar

Los tres han declarado esta semana como testigos en el juicio que se celebra en el Tribunal Supremo. El expresidente del gobierno sostuvo que no llegaba a ese nivel de detalle; pero la vicepresidenta, supuestamente responsable de llevar la relación con Catalunya, dijo que tampoco se encargó. En su turno, el exministro del Interior dijo que tampoco. Según sus testimonios, a Santamaría le informaba el delegado del Gobierno, Enric Millo, y a Zoido, su secretario de Estado, José Antonio Nieto. Según el exministro, desde la secretaría de Estado se gestionó la relación con el coordinador de los operativos policiales, el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos.

Rajoy, Santamaría y Zoido testificaron que ellos no dieron la orden de que hubiera, o mejor dicho de que no hubiera, cargas policiales. De hecho, el extitular de Interior aseveró que aquello fue decisión de los operativos policiales que estaban en la calle aquel día.


Los mandos policiales tenían la orden de cumplir el auto judicial

Es cierto que la Policía, la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra tenían el deber de hacer cumplir la orden del TSJC, que era exactamente impedir el referéndum. La magistrada puso como límites el uso de la proporcionalidad, congruencia y oportunidad. Como dijo Zoido, esos tres principios son los que rigen siempre a los cuerpos policiales a la hora de actuar.





Lo que es indudable es que los mandos policiales tenían la orden de cumplir el auto judicial. Para ello se trasladaron el 1 de octubre a los colegios, y en unos se encontraron resistencia y en otros no. Por eso un centenar se cerraron con altercados y otro centenar sin altercados, aunque todavía quedaban cerca de 2.000 sin intervenir.

Sea como fuere, serán Nieto, Millo y Pérez de los Cobos quienes la próxima semana deberán decir ante el tribunal si recibieron una orden superior respecto a cómo actuar ese 1-O, que indudablemente era un día excepcional en España.

En estos interrogatorios, las defensas intentarán sonsacar a los testigos que fueron los agentes quienes provocaron la violencia aquel día. De esa manera, podrán defender que no estaba en el ánimo de los acusados provocar un clima de violencia, que sustenta la acusación de rebelión por parte de la Fiscalía.

Por su parte, desde el ministerio público se buscará que los testigos relaten la existencia de “murallas humanas” en los centros que impedían realizar su labor a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

Aunque Nieto y Millo probablemente descarguen responsabilidades en Pérez de los Cobos, se verán en la tesitura de explicar hasta dónde intervinieron aquel día, qué reportaron y a quiénes. De hecho, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, aseguró que en la mañana del 1-O llamó al delegado del Gobierno para “exigirle que parara inmediatamente las cargas policiales”.





Pérez de los Cobos asumirá la autoría del operativo policial aquel día y defenderá la proporcionalidad de la actuación de Policía y Guardia Civil ante la “pasividad” de los Mossos, tal y como ya declaró en fase de instrucción. Sin embargo, el exministro Zoido dejó otra vía abierta: los mandos policiales que aquel día asumieron la responsabilidad. Se trata del jefe superior de Policía y el jefe de la Guardia Civil en Catalunya, Sebastián Trapote y Ángel Gozalo, respectivamente.








Fuente: LA Vanguardia

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