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Líderes del Frente Amplio chileno apoyan a Iglesias y Montero por la compra del chalé de 600.000 euros | Internacional


Una esquirla de la polémica compra del chalé de los líderes de Podemos, Pablo Iglesias e Irene Montero, llegó al océano Pacífico y alcanzó al Frente Amplio chileno, la coalición de 14 movimientos y partidos de izquierda que en la primera vuelta presidencial de 2017 alcanzó un 20,27% y en la parlamentaria logró elegir a 20 diputados y un senador. Uno de sus principales líderes, Gabriel Boric, del Movimiento Autonomista, ha respaldado en Twitter la controvertida compra de una casa de 600.000 euros que tiene 250 metros cuadrados, 2.000 metros de terreno, piscina y casa de alojados en Galapagar, a unos 40 kilómetros de Madrid, y que ha puesto a la pareja y a su partido en una crisis sin precedentes. Se les cuestiona, sobre todo, por la contradicción que supondría la compra para el discurso de Podemos, que dice representar a “la gente” frente a las élites.

“Mucha fuerza en estos momentos difíciles a mis compañer@s Pablo Iglesias e Irene Montero. En política siempre nos veremos enfrentados a tiempos duros, ya sea por errores o el encono de adversarios. Humildad y transparencia, como lo han hecho, y a seguir luchando. ¡Un abrazo firme!”, escribió el martes Boric. Diputado por Magallanes, en el sur de Chile, es uno de los políticos mejor valorados por la ciudadanía. Dentro de su coalición, sin embargo, no está solo. El partido Revolución Democrática, la mayor fuerza dentro del Frente Amplio, hizo una potente señal colectiva a través del diputado Pablo Vidal: “Es más importante ponerle atención a los casos de corrupción ligados al Partido Popular de Rajoy que atacar a Iglesias por la legítima compra de una propiedad con crédito hipotecario a 30 años”, informó el periódico El Mercurio.

Ninguno de los implicados quiere ahora profundizar en el asunto, ni Boric ni Revolución Democrática. Dentro del Frente Amplio existen fuerzas que no estarían nada de acuerdo con este apoyo público a la compra de los líderes de Podemos, pero prefieren resguardar la unidad de la coalición antes de marcar su propia identidad, por lo que las diferencias por ahora se silencian. No es momento de divisiones y menos luego de las elecciones del domingo en Venezuela, donde el Frente Amplio no tuvo una posición única. Los chilenos observan con atención la experiencia de Podemos, aunque sus líderes repiten que la experiencia local es particular y que en Chile intentan hacer un camino propio, “sin calco ni copia”.

Ambas fuerzas están integradas por jóvenes —en Chile sus líderes rondan los 30 años y emergieron en la misma época: el partido de Iglesias fue la catalización política del movimiento de los indignados de la Puerta del Sol, mientras el Frente Amplio lo fue en buena medida de las movilizaciones estudiantiles de 2011, que dieron la vuelta al mundo. La coalición chilena mira la irrupción electoral de Podemos, su despliegue territorial y sus discusiones teóricas porque tienen los mismos referentes intelectuales, Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, teóricos posmarxistas. La frontera política que proponen no es entre el proletariado y la burguesía, como en el marxismo, sino entre los de abajo y los de arriba. Entre el pueblo y la oligarquía.

Pero su cercanía no solo es política, sino personal. Antes de las elecciones generales de diciembre 2015, Boric y el diputado de Revolución Democrática, Giorgio Jackson, grabaron un vídeo apoyando al partido de Iglesias. Se lo pidieron desde España. “Ojalá que logren romper con la casta con los partidos tradicionales que ya no representan las fuerzas de cambio (…) Estaremos atentos mirando su experiencia”, indicó en el mensaje Boric, que se ha reunido con Iglesias en Madrid para hablar de las fuerzas emergentes de izquierda.

Un mensaje similar de ambos congresistas se repitió antes de las generales españolas de junio de 2016. Pero en Podemos les han devuelto la mano. En noviembre del año pasado, pocos días antes de la primera vuelta presidencial en Chile, a través de un mensaje de Facebook tanto Iglesias como Montero respaldaron las candidaturas del Frente Amplio tanto a La Moneda como al Parlamento.

Los cargos públicos de Podemos pueden cobrar como máximo el equivalente a tres salarios mínimos y, si los ingresos son mayores, los donan al partido y organizaciones sociales. En Chile, donde los diputados ganan unas 33 veces el sueldo mínimo, de unos 380 euros, parlamentarios del Frente Amplio hace cuatro años tiene una bandera de lucha: un proyecto de ley para rebajar lo que cobran los congresistas y “establecer un límite ético para la determinación del monto de la dieta”.

En la iniciativa firmada entre otros por Boric, Jackson y Vlado Mirosevic, del Partido Liberal, se señala que el éxito de la democracia representativa requiere “una cercanía material de representantes y representados que permita los primeros conozcan y formen parte de la identidad, los intereses y las necesidades de los segundos”. Una de las principales complicaciones del apoyo de Boric y Revolución Democrática a los líderes de Podemos es que, justamente, la compra del chalé va contra este principio.

Los lazos de los líderes de Podemos y Sudamérica son conocidos. Sus fundadores tuvieron vínculos estrechos con los gobiernos bolivarianos de Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Bolivia, país al que apoyan en su demanda marítima. En Chile, según informó el diario El Mercurio, el partido Revolución Democrática tiene contemplado invitar a Iglesias a un congreso internacional que se realizaría en Santiago en octubre próximo bajo el lema A toda marcha.




Fuente: El país

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