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Láser para operar zonas inaccesibles del cerebro que causan epilepsia

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El hospital del Mar ha operado por primera vez en España a tres pacientes con una técnica
mínimamente invasiva que conjuga una única perforación en el cráneo, una sonda milimétrica con un láser en la punta y control en directo a través de resonancia magnética. Este tipo de ablación abre una nueva vía de soluciones a epilepsias y tumores cerebrales hasta ahora inoperables y con graves consecuencias sobre la vida de los pacientes.

Tres personas con epilepsia que no responden a ningún otro tratamiento y que tienen la lesión que origina los ataques en una zona del cerebro hasta ahora inaccesible –por la dificultad de llegar hasta el punto clave sin dañar nada por el camino– han sido los primeros operados con esta técnica que produce una ablación térmica de máxima precisión.






La resonancia magnética controla en directo la eliminación del tumor; el paciente se va en 48 horas

La técnica, que implica a los expertos en epilepsia, a los neurocirujanos y a los especialistas en resonancia magnética, se podrá aplicar también a tumores, benignos o malignos, de no más de 3 centímetros e incluso cuando haya varios tumores dispersos.

La clave es que esta sonda puede llegar a la zona más delicada del cerebro. Aunque la lesión esté en el puro centro, junto a las áreas que regulan la movilidad, la visión, el lenguaje o las hormonas. O junto a algún vaso del cerebro. Los enfermos se van a casa en 48 horas.

La ablación del láser permite actuar con seguridad en el centro del cerebro
(LV)

“El láser se pincha en el tumor o en la zona que hay que suprimir como una aceituna”, describe Gerard Conesa, responsable de Neurocirugía del hospital. Previamente hay días de pruebas y planificación compleja para determinar exactamente la ruta de acceso. “Con el láser subimos la temperatura en un área de milímetros hasta 60 grados. Ese tejido desaparece. Pero es fundamental que no se calienten por encima de 40 grados los tejidos aledaños”, explica.





Esta técnica está ahora reservada para los casos inaccesibles, para aquellas causas situadas en prácticamente en el centro del cerebro. Una solución para personas sin ninguna otra posibilidad. “Pero estamos ante una nueva frontera de la ciencia. No hay pasos dados más allá”, asegura Rodrigo Rocamora, jefe de Epilepsias del Mar.

La precisión la asegura la resonancia. “Seguimos exactamente qué está calentando el láser, a qué temperatura, qué pasa a milímetros del tumor”, explica Jaume Capellades, responsable de Neurorradiología. Y lo hacen en directo. Con el paciente anestesiado, con respirador y dentro de la máquina y operando como si manejaran el ratón del ordenador.

Un encaje de bolillos entre muchos especialistas y distintos servicios, dentro y fuera del quirófano.Ya han operado a los tres primeros. El plan es realizar diez al año. “Hay mucho que evaluar”, advierten los especialistas.








Fuente: LA Vanguardia

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