Las negras previsiones que formularon algunos expertos sanitarios que trabajan para la Comunidad de Madrid hace justo una semana se están cumpliendo.

Las Unidades de Cuidados Intensivos (UCIS) de los hospitales madrileños, los más golpeados hasta ahora por la pandemia de coronavirus que azota a España, enfilarán probablemente hoy las mil camas ocupadas con infectados muy graves, lo que equivale a decir que estos servicios, fundamentales para a estabilización de los pacientes más severos, están ya bloqueados en la práctica totalidad de los centros sanitarios: apenas pueden atender a un enfermo más.

La avalancha golpea a estas unidades y a los servicios de reanimación (REAS) que se utilizaron para ampliar el número de camas, pues las UCIS convencionales apenas contaban en total con alrededor de 540 para cubrir la demanda existentes. Fuentes sanitarias explican que los REAS también están llenos y que el espacio habilitado en los quirófanos también empieza a estarlo.

Falta de material

A este problema se suma, además, la falta de material. Según las mismas fuentes al menos ocho pacientes han tenido que ser oxigenados con ventiladores empleados para el transporte de enfermos ante la falta de respiradores normales. Si la situación es crítica, el futuro inmediato no es mejor. Al ritmo de ingresos actual serán necesarias este miércoles en la capital alrededor de 1.500 camas de críticos que todavía no están instaladas en su totalidad, cantidad que podría ampliarse a las 2.000 el próximo domingo.

A primera hora de la mañana de hoy, el parte es desolador y las autoridades siguen trabajando a contrarreloj para poner en marcha dispositivos de críticos al mismo ritmo que avanza la sintomatología grave en los infectados.

Los datos en poder de LA RAZÓN revelan que 947 enfermos críticos ocupaban las UCIS madrileñas esta mañana, 153 más que hace sólo 24 horas, cuando se registraban 794. De los 947 tratados, 896 reciben respiración asistida, 148 más que ayer. El número de enfermos dados de alta en las UCIS es de 55, frente a los 62 registrados ayer, y el número de muertos ha pasado de 82 a 109. En total, la tasa de mortalidad en las UCIS madrileñas ha pasado del 10,32% de ayer al 11,5% de esta mañana. El parte que arrojan los hospitales golpeados es desolador.

Un día más, el Gregorio Marañón es el hospital con más pacientes en UCI, 75, 68 con respiración asistida. Este hospital contabiliza cinco fallecimientos en críticos. El siguiente más golpeado es La Paz, con 60 infectados muy graves, 53 con respirador. El hospital registra seis fallecimientos en UCI. El Ramón y Cajal, por su parte, contabiliza 53 pacientes en estado muy grave, 53 con respirador, y cinco fallecidos. En el Clínico, los ingresados son 47, 46 con respirador, y hay cuatro “exitus”.

Aunque el colapso es generalizado, los hospitales más pequeños que no se encuentran en el centro de la ciudad son los que peor están soportando la embestida. El Severo Ochoa de Leganés, primer centro sanitario en colapsar en su conjunto al no poder admitir ingresos ni siquiera en hospitalización, hay 19 enfermos graves en UCI, 15 con respirador. En Coslada hay 19, 18 con respirador, y en el Infanta Leonor de Vallecas se contabilizan 24, todos con ventilación mecánica. En lo que respecta al número de fallecidos en UCI, este centro sigue a la cabeza, con ocho, seguido por el Doce de Octubre y la Jiménez Díaz, ambos con siete.




Fuente: La Razón

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