Las startups españolas siguen teniendo dificultades para cerrar rondas de financiación elevadas, aquellas en las que buscan varios millones de euros para consolidar los proyectos y al final acaban necesitando la ayuda de inversores internacionales, una «asignatura pendiente» para el ecosistema emprendedor español, ha señalado el director de inversores del fondo de inversión español JME Ventures, Samuel Gil.

«Creo que las rondas altas de financiación siguen siendo la asignatura pendiente, es casi imprescindible contar con inversores internacionales, para nuestros emprendedores es mas difícil conseguirlas», ha admitido Gil en una entrevista con EFE.

El director del fondo fundado por el actual presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales, ha señalado que cada vez hay más emprendedores «más ambiciosos» y profesionales más cualificados.

Ha señalado que antes los mejores graduados querían trabajar en consultoría o banca, y ahora «cada vez hay más gente que quiere trabajar en tecnológicas o fundar empresas como opción principal».

JME multiplica por 1,7 el capital invertido en sus fondos

El vehículo de capital riesgo español lanzó su primer fondo en 2012, de 20 millones de euros y que está en proceso de desinversión, el segundo fondo que tiene activo es de 40 millones y prepara el lanzamiento de un tercer fondo, que esperan que llegue a 60 millones.

JME Ventures suele realizar un ciclo de diez años con cada fondo, realizando varias inversiones de entre 200.000 euros y dos millones, con las que están obteniendo una rentabilidad que les ha permitido devolver hasta ahora 1,7 veces el capital invertido.

Aunque se consideran un fondo centrado en compañías españolas de tecnología para empresas, también invierten en startups de otros sectores, como el portal de empleo Jobandtalent, la red social 21 Buttons, la empresa de formación tecnológica IronHack o la empresa de aprendizaje de inglés Lingokids.

El ejecutivo de JME Ventures ha reconocido que la inversión en startups es una actividad «de riesgo extremo», una incertidumbre que se reduce en gran medida al tener un portafolio de unas 20 o 30 compañías, en el que los éxitos de unas compensan las dificultades de otras.

«El capital riesgo es la clase de activo que tiene la mayor rentabilidad y el mayor riesgo, por eso en la cartera de un inversor siempre representar entre el 5 y el 10 %», ha recordado el responsable de este fondo.

Gil destaca que buscan al emprendedor que sepa encontrar el mejor camino en cada momento

La compañía de capital riesgo recibe cada año propuestas de entre 700 y 1.000 compañías, de las cuales «muchas no superan los 5 minutos porque no encajan» y un centenar acaban siendo estudiadas en detalle para recibir inversión unas seis cada año.

Además de tener un fundador con recursos, en JME Ventures valoran que la propuesta de negocio sea de crecimiento rápido y que gane valor como empresa para ofrecer rentabilidad cuando hagan la desinversión.

«Aspiramos a tener el 10 o el 20 % de una compañía que valga 250 millones de euros, lo difícil es detectar si tiene el potencial para ser una empresa de este tipo», ha finalizado Samuel Gil.




Fuente: Agencia Efe

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